
Los parásitos intestinales pueden permanecer durante largos períodos en el organismo sin provocar síntomas evidentes, por lo que muchas personas desconocen que están infectadas. Su presencia varía ampliamente entre países y comunidades, especialmente según las condiciones de higiene, acceso a agua potable y saneamiento.
Uno de ellos es Blastocystis, un microorganismo que puede encontrarse en el intestino de humanos y animales. Su frecuencia es mayor en zonas con condiciones sanitarias deficientes, mientras que muchas de las personas que lo portan no presentan manifestaciones clínicas.
Aunque distintas investigaciones han señalado una alta presencia mundial de parásitos intestinales, no existe una cifra única aplicable a toda la población mundial, debido a las grandes diferencias entre regiones, métodos de diagnóstico y condiciones de saneamiento.
Los parásitos intestinales pueden permanecer durante largos períodos en el organismo sin provocar síntomas evidentes, por lo que muchas personas desconocen que están infectadas. Su presencia varía ampliamente entre países y comunidades, especialmente según las condiciones de higiene, acceso a agua potable y saneamiento.
Uno de ellos es Blastocystis, un microorganismo que puede encontrarse en el intestino de humanos y animales. Su frecuencia es mayor en zonas con condiciones sanitarias deficientes, mientras que muchas de las personas que lo portan no presentan manifestaciones clínicas.
Aunque distintas investigaciones han señalado una alta presencia mundial de parásitos intestinales, no existe una cifra única aplicable a toda la población mundial, debido a las grandes diferencias entre regiones, métodos de diagnóstico y condiciones de saneamiento.
