
El número de fallecidos por el ataque ruso contra una escuela subterránea en Komishuvaja, en la región ucraniana de Zaporiyia, aumentó a 53, según informó el Servicio de Emergencias de Ucrania.
La instalación fue destruida el lunes tras el impacto de nueve bombas aéreas, en un ataque que dejó numerosas víctimas y provocó el colapso de la estructura.
Las labores de búsqueda y rescate continúan en el lugar, donde los equipos de emergencia trabajan entre los escombros para localizar a posibles sobrevivientes y recuperar los cuerpos de las personas desaparecidas.
De acuerdo con las autoridades ucranianas, alrededor de 50 personas permanecen desaparecidas y podrían encontrarse atrapadas bajo los restos de la escuela.
La magnitud del incidente mantiene en alerta a los organismos de emergencia, que no descartan un incremento considerable del número de víctimas mortales.
Las autoridades advierten que el balance podría superar el centenar de fallecidos si se confirma que las personas desaparecidas no lograron sobrevivir al impacto y al derrumbe de la instalación.
Mientras continúan los trabajos en Komishuvaja, la cifra oficial de muertos se mantiene en 53, a la espera de nuevos resultados de las operaciones de rescate.
