jueves, octubre 22

Supertifón Champi amenaza al norte de Filipinas con lluvias torrenciales y olas de 12 metros

Aunque perdió intensidad, el ciclón mantiene vientos de hasta 230 km/h y podría provocar inundaciones y deslizamientos de tierra, según PAGASA

El supertifón Champi perdió fuerza este jueves en el mar de Filipinas, horas antes de alcanzar su punto de mayor proximidad al archipiélago por el extremo norte. Sin embargo, el fenómeno meteorológico continúa representando un riesgo debido a las lluvias torrenciales, las inundaciones, los fuertes vientos y el oleaje que podría alcanzar los 12 metros de altura, de acuerdo con la Agencia Meteorológica filipina (PAGASA).

En su boletín de las 10:00 de la mañana, hora local, equivalente a las 02:00 GMT, el organismo informó que el ciclón, conocido localmente como Rosal, se encontraba a unos 400 kilómetros al este de Batanes, en el norte de Filipinas. En ese momento, registraba vientos sostenidos de 185 kilómetros por hora y ráfagas que alcanzaban los 230 km/h.

Aunque el sistema comenzó a perder intensidad, PAGASA anticipó que podría descender a la categoría de tifón a lo largo del día. Esta reducción en su fuerza no elimina el peligro asociado a las precipitaciones, el viento y el oleaje, por lo que las autoridades meteorológicas mantienen la atención sobre su trayectoria y los efectos que podría ocasionar en las zonas expuestas.

La especialista de PAGASA Leanne Loreto advirtió que durante la jornada se registrarían las lluvias más intensas, con riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra. La alerta se centra especialmente en las áreas del norte del país, donde las precipitaciones podrían acumular cantidades importantes en un período relativamente corto.

Según las previsiones del organismo, los acumulados de lluvia podrían alcanzar los 200 milímetros en el norte de Filipinas hasta el viernes. Estas cantidades elevan la preocupación por posibles inundaciones, sobre todo en zonas vulnerables, así como por los deslizamientos de tierra en áreas donde el terreno pueda verse afectado por la saturación del suelo.

Otro de los factores de riesgo es el estado del mar. PAGASA advirtió que las olas podrían llegar a los 12 metros de altura, una condición peligrosa para la navegación y para las comunidades costeras expuestas al fuerte oleaje. La combinación de vientos intensos y mar agitado mantiene la amenaza incluso mientras el ciclón pierde fuerza.

Champi avanzaba hacia el noroeste cuando se encontraba al este de Batanes, de acuerdo con el boletín citado. Su desplazamiento y la evolución de su intensidad eran factores clave para determinar las áreas que podrían experimentar los mayores efectos durante las horas siguientes.

Las advertencias meteorológicas buscan alertar sobre los riesgos derivados de las precipitaciones, las ráfagas y las condiciones marítimas. En particular, las inundaciones y los deslizamientos de tierra pueden representar peligros importantes para las comunidades ubicadas en zonas bajas o terrenos vulnerables.

Aunque la previsión apuntaba a una disminución de la categoría del ciclón, PAGASA insistió en el riesgo de las lluvias más intensas durante la jornada. La evolución de Champi y las condiciones locales continuarían siendo determinantes para establecer el alcance de sus posibles impactos en el norte de Filipinas.

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