miércoles, septiembre 2

República Dominicana mantiene protección al arroz mientras enfrenta presión de Estados Unidos por el DR-Cafta

La medida establece un contingente preferencial de 23,300 toneladas métricas y un arancel de 99 % para las importaciones que superen ese volumen

República Dominicana mantiene la protección a su producción nacional de arroz frente a la apertura total del mercado prevista en el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos, conocido como DR-Cafta.

La decisión ha generado resistencia por parte de Estados Unidos, que reclama que República Dominicana elimine los aranceles conforme a los compromisos establecidos en el acuerdo comercial vigente.

La protección a la producción arrocera dominicana fue establecida inicialmente mediante el Decreto 693-24, emitido por el presidente Luis Abinader a finales de 2024, poco antes de que concluyera el período de desgravación contemplado para este producto dentro del DR-Cafta.

La disposición establece un mecanismo para mantener determinadas condiciones de protección para el arroz producido en el país, mientras se permite el ingreso de una cantidad limitada de arroz procedente de Estados Unidos bajo un régimen preferencial.

De acuerdo con la medida, se mantiene un contingente de 23,300 toneladas métricas de arroz provenientes de Estados Unidos. Las cantidades que superen ese volumen quedan sujetas a un arancel de 99 %.

La aplicación de este esquema busca proteger a los productores nacionales frente a una apertura completa del mercado, especialmente ante la posibilidad de que el ingreso de mayores cantidades de arroz importado pueda generar presión sobre los precios internos y afectar la producción local.

El arroz constituye uno de los principales productos de la agricultura dominicana y tiene una importancia considerable dentro de la seguridad alimentaria del país. Miles de productores y trabajadores participan directa e indirectamente en su producción, procesamiento y comercialización.

Por esta razón, cualquier modificación de las condiciones comerciales del arroz tiene implicaciones que van más allá del intercambio entre República Dominicana y Estados Unidos, debido a su posible impacto sobre los productores, los consumidores y el mercado nacional.

La discusión se produce precisamente cuando el DR-Cafta contempla la eliminación progresiva de los aranceles aplicados a determinados productos, incluido el arroz. El proceso de desgravación fue establecido desde la entrada en vigor del acuerdo y contemplaba períodos específicos antes de alcanzar la apertura completa.

República Dominicana, sin embargo, ha defendido la necesidad de mantener mecanismos de protección para su producción arrocera, argumentando la importancia del sector para la economía y la seguridad alimentaria nacional.

Estados Unidos ha cuestionado esta posición y reclama que el país cumpla con las condiciones establecidas en el acuerdo comercial. La controversia podría derivar en medidas comerciales que afecten las relaciones económicas entre ambos países si no se alcanza un entendimiento.

La posibilidad de que Washington adopte medidas de respuesta constituye uno de los principales elementos de preocupación dentro de la discusión, debido al peso que tiene Estados Unidos como principal socio comercial de República Dominicana.

El conflicto también coloca al Gobierno dominicano ante el desafío de equilibrar sus compromisos internacionales con la necesidad de proteger sectores productivos considerados estratégicos.

Para los productores de arroz, mantener condiciones favorables de competencia frente a las importaciones es un asunto fundamental para preservar la producción nacional. Para los consumidores, por otro lado, cualquier modificación de las condiciones de importación puede tener consecuencias sobre la disponibilidad y los precios del producto.

La situación mantiene abierto el debate sobre el futuro del arroz dentro del DR-Cafta y sobre la manera en que República Dominicana podrá conciliar las obligaciones derivadas del acuerdo con las políticas nacionales de protección agrícola.

Por el momento, la disposición vigente mantiene el contingente preferencial de 23,300 toneladas métricas procedentes de Estados Unidos y establece un arancel de 99 % para las importaciones que excedan ese volumen.

La disputa representa uno de los principales desafíos comerciales para República Dominicana en torno al sector agrícola y podría adquirir mayor relevancia a medida que avancen las conversaciones entre ambos países sobre la aplicación de las disposiciones del DR-Cafta.

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