miércoles, septiembre 2

Productores de tomate en Rancho Arriba enfrentan una crisis por pérdidas y falta de mercado

Agricultores de San José de Ocoa aseguran que los excedentes de producción los han obligado a regalar, desechar o destinar tomates para alimentar animales

Varios productores de tomate bugalú en el municipio de Rancho Arriba, provincia San José de Ocoa, calificaron como crítica la situación que atraviesan debido a una combinación de factores que ha afectado seriamente su producción y comercialización.

Los agricultores señalaron entre las principales dificultades los daños ocasionados por las lluvias, los períodos de sequía, la caída de los precios y la falta de mercado para colocar la producción.

Albert Lachapel, José Julián Rodríguez, Felin Mejía y Frandelis Francisco Polanco expresaron su preocupación por la situación y aseguraron que los productores se encuentran prácticamente “al grito” debido a las pérdidas que están enfrentando.

Uno de los principales problemas señalados es la existencia de grandes cantidades de tomates que no encuentran compradores. La situación ha generado una acumulación de excedentes que, en lugar de representar ganancias para los agricultores, se han convertido en una fuente de pérdidas.

Ante la falta de alternativas para comercializar la producción, algunos productores han optado por regalar los tomates, desecharlos o utilizarlos como alimento para sus animales.

Los agricultores explicaron que esta situación resulta especialmente preocupante porque detrás de cada cosecha existen inversiones en semillas, preparación de terrenos, fertilizantes, mano de obra y otros insumos necesarios para mantener los cultivos.

La combinación de una producción elevada con precios reducidos y un mercado limitado dificulta que los productores puedan recuperar los recursos invertidos.

A esto se suman los efectos provocados por las condiciones climáticas. Las lluvias han ocasionado daños en determinados períodos, mientras que la sequía también ha afectado el desarrollo de los cultivos, aumentando la incertidumbre entre quienes dependen de la agricultura como principal fuente de ingresos.

Los productores consideran que la situación requiere atención para evitar que las pérdidas continúen aumentando y para encontrar alternativas que permitan colocar los excedentes de tomate en el mercado.

La problemática también evidencia uno de los desafíos que enfrentan los agricultores cuando se produce una sobreoferta: aunque exista una cosecha abundante, la falta de compradores y la reducción de los precios pueden convertir la producción en pérdidas económicas.

Los agricultores de Rancho Arriba esperan que se puedan generar mecanismos que contribuyan a mejorar la comercialización y evitar que grandes cantidades de alimentos terminen desperdiciándose.

Para los productores, encontrar una salida a los excedentes resulta fundamental para proteger el trabajo realizado durante meses y garantizar la sostenibilidad de sus cultivos.

Mientras tanto, la situación continúa generando preocupación entre los agricultores de la zona, quienes advierten que, sin un mercado estable y condiciones que permitan obtener precios adecuados, la producción de tomate podría seguir enfrentando importantes dificultades.

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