
Manolo Pichardo cuestiona el rechazo a los políticos profesionales y advierte sobre los riesgos de confiar el manejo del Estado únicamente en figuras sin experiencia
En un artículo de opinión publicado este miércoles en elCaribe, Manolo Pichardo analiza el auge de los llamados outsiders en la política y el discurso asociado a la denominada “nueva política”.
Pichardo cuestiona la creciente influencia de las redes sociales en la formación de la opinión pública y sostiene que el debate político se ha vuelto cada vez más simple, con mensajes que privilegian la emoción por encima de la reflexión y el análisis.
El autor también plantea que la política es una actividad que requiere aprendizaje, formación integral y conocimiento de la historia y de los procesos sociales. A su juicio, la experiencia y el conocimiento técnico son herramientas necesarias para comprender y administrar el aparato estatal.
En ese sentido, critica el rechazo hacia los partidos políticos y la profesionalización de la actividad pública, así como la idea de que una persona sin experiencia política posee automáticamente mayores condiciones de honestidad o capacidad.
Pichardo también cuestiona el concepto de “nueva política”, que describe como un discurso atractivo, pero que puede carecer de contenido cuando no está acompañado de preparación y propuestas concretas.
Finalmente, sostiene que aunque cambien los actores y las herramientas tecnológicas, elementos como la negociación, la estrategia y el consenso continúan siendo fundamentales para la actividad política y la construcción de proyectos de país.
