
Carlos Ruiz Massieu pidió llevar ante la justicia tanto a los responsables de los ataques como a quienes financian y facilitan la violencia de las bandas criminales.
El jefe de la Oficina Integrada de la ONU en Haití (BINUH), Carlos Ruiz Massieu, llamó este viernes a romper con el ciclo de impunidad que rodea la violencia de las pandillas en ese país y exigió que sean sancionados quienes participan en el financiamiento y facilitación de sus operaciones.
El pronunciamiento se produjo durante una sesión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, convocada tras el ataque perpetrado por bandas criminales en la comuna de Kenscoff, ubicada al sureste de Puerto Príncipe.
Ruiz Massieu señaló que los responsables del ataque y quienes financian o facilitan la violencia deben rendir cuentas. El funcionario calificó el episodio como un nuevo recordatorio de la necesidad de fortalecer el respaldo internacional destinado a mejorar las condiciones de seguridad en Haití.
El ataque registrado en Kenscoff dejó al menos 47 personas muertas, entre ellas tres niños y dos niñas, además de decenas de personas secuestradas y numerosos desplazados.
La violencia se produce en medio de una profunda crisis de seguridad y humanitaria. Según datos de Naciones Unidas citados durante la sesión, más de 1,400 personas fueron asesinadas y unas 600 resultaron heridas entre abril y junio de 2026.
Ruiz Massieu advirtió que la situación también representa un obstáculo para los esfuerzos encaminados a avanzar hacia un proceso electoral en Haití, por lo que insistió en la necesidad de reforzar el apoyo internacional a las fuerzas de seguridad.
