
Mientras Europa Occidental enfrenta olas de calor y graves sequías, la Organización Meteorológica Mundial prevé que el fenómeno climático intensifique las temperaturas a finales de año
Aunque regiones como Europa Occidental están afectadas este verano por una sucesión de olas de calor y graves sequías, las subidas de temperaturas asociadas al fenómeno de El Niño todavía están por llegar, advirtió la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
La organización señaló que la influencia de El Niño se hará notar desde finales de 2026, lo que podría contribuir a un incremento adicional de las temperaturas en distintas partes del planeta.
La advertencia se produce mientras varios países europeos enfrentan condiciones meteorológicas extremas, con episodios prolongados de calor y una situación de sequía que afecta a diferentes regiones.
El Niño es un fenómeno climático natural asociado a un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico tropical. Sus efectos pueden alterar los patrones de temperatura y precipitación en distintas regiones del mundo.
Aunque sus impactos varían de acuerdo con la zona, el fenómeno puede favorecer temperaturas superiores a las habituales en determinadas regiones y modificar los patrones meteorológicos a escala global.
La OMM mantiene un seguimiento constante de la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas para evaluar el comportamiento del fenómeno y sus posibles efectos durante los próximos meses.
La llegada de la influencia de El Niño a finales de año podría representar un nuevo factor de presión para regiones que ya enfrentan condiciones de calor extremo y déficit de precipitaciones.
Los expertos continúan vigilando la evolución del clima para determinar la intensidad del fenómeno y cómo podría afectar las temperaturas y las precipitaciones en diferentes partes del mundo.
