
Los fallecimientos relacionados con sobredosis pasaron de 6,630 en 2022 a 3,775 el año pasado, según datos de los CDC
Las muertes por sobredosis en el estado de Nueva York disminuyeron un 45 % entre 2022 y 2025, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) citados este lunes por la gobernadora Kathy Hochul.
La reducción fue destacada por Hochul con motivo del Día Internacional de Concienciación sobre la Sobredosis, una fecha dedicada a crear conciencia sobre el impacto del consumo problemático de sustancias y la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, tratamiento y recuperación.
De acuerdo con las cifras citadas por la gobernadora, Nueva York registró 6,630 muertes por sobredosis en 2022, equivalente a unas 18 muertes diarias.
Para 2025, la cifra descendió a 3,775 fallecimientos, aproximadamente 10 por día.
La diferencia representa una reducción de 2,855 muertes en tres años y constituye uno de los descensos más importantes registrados recientemente en el estado.
Hochul atribuyó los avances a las inversiones realizadas por su administración y a las diferentes medidas implementadas para enfrentar la crisis de las drogas.
“Los avances logrados en los últimos años demuestran que nuestras inversiones históricas en la lucha contra la drogadicción están marcando la diferencia”, afirmó la gobernadora en un comunicado.
La disminución de las muertes por sobredosis se produce en un contexto en el que las autoridades estadounidenses han buscado ampliar las herramientas disponibles para prevenir fallecimientos relacionados con el consumo de sustancias, mejorar el acceso a tratamientos y facilitar la atención de las personas que enfrentan problemas de adicción.
Las cifras también muestran la dimensión que tuvo la crisis en Nueva York durante los años anteriores.
En 2022, más de 6,600 personas perdieron la vida por sobredosis en el estado, lo que significaba un promedio cercano a 18 fallecimientos cada día.
Tres años después, ese promedio se redujo a alrededor de 10 muertes diarias.
Aunque el descenso representa un avance significativo, las autoridades mantienen la atención sobre el problema debido a que miles de personas continúan muriendo cada año por sobredosis.
La gobernadora aprovechó la fecha internacional para resaltar la importancia de continuar desarrollando políticas públicas destinadas a reducir el número de fallecimientos y ampliar las oportunidades de recuperación para las personas afectadas por la drogadicción.
El comportamiento de las estadísticas también puede estar relacionado con una combinación de factores, entre ellos el acceso a servicios de tratamiento, programas de prevención y herramientas destinadas a responder rápidamente ante una sobredosis.
Para las autoridades, mantener estos esfuerzos resulta fundamental para evitar que el descenso registrado durante los últimos años se revierta.
El dato de 2025 representa una diferencia considerable frente al punto máximo señalado en 2022. La reducción de 45 % significa que el número de muertes se redujo casi a la mitad en apenas tres años.
Hochul presentó esta evolución como una señal de que las inversiones públicas y las estrategias dirigidas a enfrentar la adicción pueden tener resultados concretos.
Sin embargo, el problema continúa representando un desafío importante para el sistema de salud pública de Nueva York y para las comunidades que han sufrido durante años las consecuencias de las sobredosis.
Las autoridades deberán mantener los programas existentes y evaluar nuevas estrategias para seguir reduciendo los fallecimientos.
El descenso registrado hasta 2025 constituye, de acuerdo con la gobernadora, una muestra del impacto que pueden tener las políticas de prevención y atención cuando se mantienen de manera sostenida.
La fecha de concienciación sobre las sobredosis sirvió así para poner nuevamente el foco sobre una crisis que ha provocado miles de muertes, pero también para destacar los avances alcanzados en Nueva York.
Con 3,775 fallecimientos registrados en 2025 frente a los 6,630 de 2022, el estado cerró ese período con una reducción significativa en las muertes asociadas a sobredosis.
Las autoridades estatales aseguran que el objetivo ahora es continuar profundizando las medidas para salvar vidas y lograr que la tendencia descendente se mantenga durante los próximos años.
