
El caso ocurrió en Iquique, Chile, y llevó a la madre de la menor a alertar sobre los riesgos de estos productos de uso doméstico
Una niña de 10 años sufrió graves quemaduras en sus muslos luego de que un producto utilizado para pegar uñas postizas entrara en contacto con su ropa, en un hecho ocurrido en la comuna de Iquique, Chile.
La menor lleva aproximadamente dos semanas sometiéndose a curaciones como consecuencia de las lesiones, mientras su madre decidió hacer público el caso para advertir a otras familias sobre los riesgos que pueden estar asociados a este tipo de productos.
La madre de la niña, Pamela Orellana, explicó que el producto había sido adquirido en un establecimiento formal y que incluso contaba con su respectiva boleta de compra.
Precisamente por esa razón, decidió denunciar públicamente lo ocurrido y llamar la atención sobre la necesidad de conocer las características y posibles riesgos de determinados productos que se comercializan libremente.
Según relató Orellana, el objetivo de hacer público el caso es contribuir a que otras personas conozcan lo sucedido y puedan adoptar mayores precauciones al manipular productos destinados a la aplicación de uñas postizas.
La madre señaló que el producto no había sido comprado de manera informal, sino en un establecimiento establecido, por lo que el incidente le generó aún mayor preocupación.
Su intención, explicó, es que la experiencia sirva para educar y prevenir situaciones similares, especialmente cuando estos productos pueden quedar al alcance de niños.
“Hay productos que están a venta libre, que uno los compra en un local que ya están establecidos”, relató la mujer al explicar las circunstancias en las que adquirió el producto.
Orellana también describió el impacto emocional que ha tenido el incidente para ella como madre, particularmente al observar las lesiones que sufrió su hija y tener que acompañarla durante el proceso de recuperación.
“El dolor que siente una mamá de sufrir a una hija por algo que podría haber sido evitable es gigante”, expresó.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de mantener productos químicos y adhesivos fuera del alcance de los menores y de conocer las indicaciones de uso antes de manipularlos.
Los productos utilizados para uñas pueden contener sustancias químicas que requieren determinadas precauciones, por lo que su manipulación debe realizarse siguiendo las instrucciones del fabricante y evitando el contacto innecesario con la piel, los ojos o la ropa.
En situaciones en las que un producto químico entra en contacto con el cuerpo y provoca una reacción o lesión, es importante buscar atención médica y seguir las indicaciones de los profesionales sanitarios.
La experiencia de esta familia también evidencia que la disponibilidad comercial de un producto no significa que esté exento de riesgos.
Por ello, los adultos deben prestar especial atención cuando este tipo de artículos se encuentra en espacios donde hay niños y evitar que sean manipulados sin supervisión.
En el caso ocurrido en Iquique, la menor continúa con sus curaciones después de las lesiones sufridas, mientras su madre espera que la difusión del caso ayude a generar mayor conciencia.
Más allá de las circunstancias específicas del incidente, el llamado de Orellana busca que los consumidores conozcan mejor los productos que utilizan y que las familias adopten medidas para reducir la posibilidad de accidentes domésticos.
El caso también plantea la importancia de leer las advertencias, instrucciones y recomendaciones de seguridad que acompañan a los productos, incluso cuando estos son adquiridos en comercios establecidos.
Para la familia, el objetivo ahora es que la niña pueda continuar su recuperación y superar las consecuencias de las quemaduras.
Mientras tanto, su madre insiste en que la experiencia no debe quedar únicamente como un episodio familiar, sino convertirse en una advertencia para otras personas sobre la necesidad de manejar con precaución productos que pueden parecer inofensivos, especialmente cuando son utilizados cerca de menores.
