
El histórico lanzador ganó 288 partidos en 26 temporadas y regresó al béisbol tras una operación que revolucionó la medicina deportiva
Tommy John, uno de los lanzadores más reconocidos en la historia de las Grandes Ligas, murió a los 83 años en su residencia de Bradenton, Florida, la noche del sábado 15 de agosto. Su agente, Mike Maguire, confirmó el fallecimiento el domingo y señaló que el exjugador se encontraba bajo cuidados de hospicio.
John tuvo una carrera de 26 temporadas en las Grandes Ligas, entre 1963 y 1989, en la que acumuló 288 victorias, 231 derrotas y 2,245 ponches. También fue seleccionado cuatro veces al Juego de Estrellas y vistió los uniformes de Cleveland, Chicago, Los Ángeles, Nueva York, California y Oakland.
No obstante, su nombre quedó ligado para siempre a uno de los avances médicos más importantes en la historia del deporte. En 1974, después de sufrir una grave lesión en el codo, John se sometió a una cirugía experimental realizada por el doctor Frank Jobe, quien reemplazó el ligamento dañado por un tendón de su antebrazo derecho.
Después de perderse toda la temporada de 1975, John regresó al montículo en 1976 y continuó lanzando durante 14 temporadas más. De sus 288 victorias, 164 llegaron después de la operación, demostrando el éxito de un procedimiento que posteriormente se convirtió en una alternativa habitual para los lanzadores con lesiones del ligamento colateral cubital.
La llamada cirugía Tommy John terminó transformando la medicina deportiva y permitió extender las carreras de numerosos atletas. Su importancia trascendió las estadísticas de John, convirtiéndolo en una figura fundamental tanto para el béisbol como para la evolución de los tratamientos de lesiones de codo.
Poco más de una semana antes de su muerte, John había enviado un mensaje de despedida a los Yankees y a los aficionados durante el Old-Timers’ Day del equipo. Debido a su estado de salud, no pudo asistir al evento celebrado el 8 de agosto, pero expresó su agradecimiento a quienes lo acompañaron durante su trayectoria profesional.
Tommy John deja así un legado que va más allá de sus 288 victorias: el de un jugador que desafió un diagnóstico que parecía poner fin a su carrera y cuyo regreso terminó cambiando para siempre la forma en que el deporte enfrenta las lesiones de codo.
