
Rabat pide superar los obstáculos administrativos y judiciales para facilitar el regreso de los menores no acompañados a sus familias
Marruecos volvió a reclamar este miércoles a España la devolución de los menores no acompañados que permanecen en Ceuta, en medio de la crisis migratoria que ha generado una fuerte presión sobre las autoridades de ambos países.
El Ministerio marroquí de Interior pidió a las autoridades españolas superar los obstáculos administrativos y judiciales que, según Rabat, están retrasando el retorno de los menores. El Gobierno marroquí insistió en que estos deben poder regresar con sus familias lo antes posible y llamó a ambas partes a cumplir sus compromisos bajo un principio de responsabilidad compartida.
La petición se produce además después de que circularan en redes sociales convocatorias para intentar cruzar nuevamente de manera irregular hacia Ceuta el próximo 15 de agosto. Ante esta situación, Marruecos aseguró haber adoptado medidas para impedir nuevos cruces y detener a quienes intenten participar en ellos.
Las autoridades marroquíes también confirmaron la detención de varias personas sospechosas de realizar actos de incitación relacionados con estos llamados y advirtieron que quienes promuevan acciones contrarias a la ley podrían enfrentar consecuencias legales.
El escenario se mantiene marcado por la crisis migratoria registrada desde finales de julio, cuando miles de personas cruzaron de manera irregular hacia Ceuta. La situación ha dejado a numerosos menores bajo protección de las autoridades españolas, mientras continúa el debate sobre su eventual retorno, las condiciones familiares y los procedimientos que deben cumplirse en cada caso.
Marruecos sostiene que mantiene un dispositivo permanente de vigilancia en las zonas próximas a los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla y pidió a sus ciudadanos no dejarse llevar por convocatorias que puedan poner en riesgo sus vidas.
La situación mantiene abierta la discusión entre ambos países sobre el retorno de los menores, mientras las autoridades buscan contener una nueva escalada de la crisis migratoria en la frontera.
