
En el Día Internacional de la No Violencia, la abogada invitó a reflexionar sobre el respeto, los límites y las conductas que pueden llegar a justificarse en la vida cotidiana
En el marco del Día Internacional de la No Violencia, que se conmemora cada 2 de octubre, Julissa Rojas compartió una reflexión sobre las diferentes formas en que la violencia puede presentarse y sobre la necesidad de evitar que determinadas conductas sean normalizadas.
“La violencia nunca es poder”, expresó Rojas, quien sostuvo que intimidar, humillar o intentar imponer la voluntad mediante el miedo no representa una muestra de fortaleza. En cambio, destacó la importancia de saber establecer límites, defender las propias ideas y resolver los conflictos mediante el respeto.
Rojas también señaló que la violencia no se limita a las agresiones físicas. Las palabras que degradan, las amenazas y las conductas de control también pueden afectar la libertad y el bienestar de otra persona.
En su reflexión, cuestionó algunas de las expresiones que suelen utilizarse para justificar determinados comportamientos, como “es su carácter”, “estaba enojado” o “siempre ha sido así”. Afirmó que ninguna de estas razones convierte una conducta dañina en aceptable.
Como mujer y abogada, Rojas planteó la necesidad de promover una sociedad en la que defender los derechos no implique vivir con miedo. Para ello, consideró necesario dejar de justificar el daño, escuchar a quienes necesitan apoyo y fomentar una educación basada en el respeto.
Su mensaje concluyó con un llamado a convertir el respeto en una práctica cotidiana, tanto en los hogares como en las relaciones personales y en los diferentes espacios de convivencia.
