
El primer gobierno de izquierda del país estuvo acompañado por cuestionamientos sobre salud, corrupción y procesos judiciales que involucraron a su entorno
Gustavo Petro concluye su mandato presidencial en Colombia dejando un balance marcado por importantes reformas, pero también por una serie de crisis y controversias que impactaron la percepción pública de su administración.
Durante sus cuatro años de gobierno, uno de los principales focos de tensión fue la situación del sistema de salud, en medio de la discusión sobre los cambios impulsados por su administración y los cuestionamientos de distintos sectores.
A esto se sumó el escándalo de corrupción relacionado con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), que involucró a funcionarios y generó una crisis política alrededor del Ejecutivo.
El mandatario también enfrentó cuestionamientos por la financiación de su campaña presidencial, luego de decisiones y actuaciones del Consejo Nacional Electoral (CNE) relacionadas con el caso.
Otro de los episodios que marcó su gobierno fue el proceso judicial contra su hijo Nicolás Petro, investigado por presuntos delitos relacionados con la financiación irregular de la campaña y otros hechos que generaron amplio debate nacional.
Las controversias alcanzaron además a integrantes de su círculo cercano, aumentando la presión política sobre el presidente durante la etapa final de su administración.
Con estos antecedentes, el cierre del primer gobierno de izquierda en Colombia queda acompañado por un intenso debate sobre sus logros, reformas y los escándalos que marcaron su paso por el poder.
