
El Gobierno español aprobó reformas que refuerzan los controles fronterizos y agilizan los procedimientos de retorno
El Gobierno de España aprobó este martes los anteproyectos de una nueva Ley de Asilo y de reforma de la Ley de Extranjería, con los que busca reforzar el control de las fronteras, acelerar los procedimientos y facilitar el retorno de personas que ingresen irregularmente y no tengan derecho a protección internacional.
Las modificaciones buscan adaptar la legislación española al Pacto Europeo sobre Migración y Asilo, cuyas disposiciones comenzaron a aplicarse en junio en la Unión Europea. El anuncio se produce además tras la reciente crisis migratoria registrada en Ceuta.
De acuerdo con las nuevas propuestas, las solicitudes de protección internacional podrán tramitarse mediante procedimientos fronterizos acelerados. Cuando una petición sea rechazada, la resolución podrá incluir una decisión de retorno. Para quienes hayan ingresado de manera irregular y no tengan derecho a protección internacional, también se establece un procedimiento fronterizo para agilizar su salida, con un plazo máximo de 12 semanas.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, defendió las medidas y aseguró que España busca contar con un sistema migratorio “más ágil, eficaz, ordenado y garantista”. Al mismo tiempo, el Gobierno sostiene que los cambios respetarán los derechos fundamentales y que cada caso será evaluado de manera individual.
Las reformas todavía deberán completar su proceso legislativo antes de convertirse en leyes definitivas, por lo que su aplicación dependerá de la aprobación posterior en el Congreso español.
