
La decisión deberá tomarse según las condiciones de cada comunidad y el riesgo para estudiantes, docentes y personal administrativo
El Ministerio de Educación de la República Dominicana mantiene las medidas preventivas comunicadas el jueves ante las lluvias registradas desde las primeras horas de este viernes. La disposición permite a las autoridades educativas territoriales suspender la docencia en centros escolares ubicados en zonas vulnerables de provincias bajo alerta amarilla, cuando las condiciones meteorológicas representen un riesgo para la comunidad educativa.
La medida busca que las decisiones sobre la continuidad de las clases respondan a la situación particular de cada localidad, tomando en cuenta las condiciones existentes y la seguridad de estudiantes, docentes y personal administrativo.
La cartera educativa aclaró que esta disposición no representa una suspensión general de la docencia en todas las provincias colocadas bajo alerta amarilla. En cambio, otorga a las autoridades educativas territoriales la posibilidad de determinar si resulta necesario interrumpir las actividades escolares en los centros donde se identifiquen condiciones de riesgo.
De acuerdo con la instrucción, las decisiones deben considerar las circunstancias de cada comunidad y las posibles amenazas que las lluvias puedan representar para quienes asisten y trabajan en los planteles educativos. Por tanto, la aplicación de la medida dependerá de la evaluación de las condiciones en cada zona.
La disposición fue emitida el jueves, luego de que el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) colocara siete provincias en alerta amarilla y otras 16 en alerta verde, según el comunicado del Ministerio de Educación.
Los niveles de alerta forman parte del contexto en el que se adoptaron estas medidas preventivas. Sin embargo, el Ministerio reiteró que la presencia de una provincia en alerta amarilla no implica, por sí sola, que todas sus escuelas deban cerrar, ya que la decisión debe ajustarse a las condiciones y los riesgos específicos de cada comunidad.
Ante la continuidad de las precipitaciones, las autoridades educativas territoriales podrán aplicar la suspensión cuando consideren que las circunstancias lo requieren, priorizando la protección de los estudiantes y del personal de los centros educativos.
