
El especialista en movilidad vial Dary Terrero analizó la problemática del tránsito en República Dominicana durante su participación en el programa “En Debate”, donde señaló que la congestión vehicular no depende únicamente de las condiciones de las vías o de los sistemas de regulación, sino también del comportamiento de los conductores.
Terrero sostuvo que las acciones de quienes circulan diariamente por las calles tienen una incidencia directa en el flujo vehicular. En ese sentido, planteó que determinadas conductas al volante pueden contribuir a aumentar los niveles de congestión que se registran en diferentes puntos de Santo Domingo.
Durante su intervención, el especialista también dirigió sus críticas hacia el sistema semafórico de la capital, al considerar que la tecnología utilizada actualmente se encuentra atrasada frente a las necesidades que plantea el volumen de vehículos que circula por la ciudad.
Terrero cuestionó específicamente el concepto de los llamados “semáforos inteligentes”, al considerar que los dispositivos existentes no cuentan, a su juicio, con el nivel de inteligencia tecnológica que se les atribuye.
“Cuando escucho que hablan de semáforos inteligentes me da mucha risa, porque la única inteligencia que tienen es que tienen un reloj”, expresó durante el programa.
Sus declaraciones ponen nuevamente sobre la mesa la discusión sobre la modernización del sistema de control del tránsito en Santo Domingo, una ciudad que enfrenta diariamente altos niveles de circulación vehicular y congestión en sus principales corredores.
El planteamiento de Terrero combina dos elementos que considera fundamentales para enfrentar el problema: por un lado, la necesidad de mejorar las herramientas tecnológicas utilizadas para organizar el tránsito y, por otro, la importancia de que los conductores adopten comportamientos que favorezcan una circulación más ordenada.
La discusión sobre los sistemas semafóricos adquiere especial relevancia debido a que estos dispositivos cumplen una función fundamental en la regulación del tránsito en las intersecciones y en la distribución de los flujos vehiculares.
Para el especialista, contar con sistemas capaces de responder de manera más eficiente a las condiciones reales del tránsito permitiría avanzar hacia una gestión más moderna de la movilidad urbana.
Al mismo tiempo, Terrero dejó claro que la tecnología por sí sola no resolvería todos los problemas de circulación. El comportamiento de los conductores continúa siendo un componente importante dentro de cualquier estrategia destinada a reducir la congestión y mejorar la movilidad.
El debate planteado durante el programa vuelve a colocar la movilidad urbana entre los principales desafíos que enfrenta Santo Domingo, especialmente ante el crecimiento del parque vehicular y las dificultades que se presentan diariamente en las principales vías de la ciudad.
La discusión también apunta a la necesidad de combinar infraestructura, tecnología, educación vial y cumplimiento de las normas para lograr mejoras sostenibles en el tránsito.
Mientras las autoridades trabajan en diferentes iniciativas para enfrentar la congestión, especialistas como Terrero consideran necesario revisar la efectividad de las herramientas actualmente utilizadas y evaluar alternativas que permitan una administración más eficiente de la circulación.
El cuestionamiento sobre los semáforos abre así una discusión sobre qué tan preparados están los sistemas actuales para responder a las condiciones del tránsito moderno y sobre la necesidad de incorporar tecnologías que permitan una gestión más dinámica de las intersecciones.
Por ahora, las declaraciones de Terrero se suman al debate sobre las causas de la congestión vehicular en República Dominicana y sobre las medidas que podrían contribuir a mejorar la movilidad en Santo Domingo.
