
Seúl.– Corea del Norte confirmó este lunes que realizó el pasado 12 de septiembre un ejercicio conjunto de ataque con fuego real que involucró unidades de artillería y diferentes sistemas de misiles, después de que Corea del Sur reportara el lanzamiento de varios proyectiles balísticos de corto alcance hacia el mar del Este.
La Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA) informó que el ejercicio involucró unidades seleccionadas de cinco agrupaciones de artillería y misiles del Ejército norcoreano. La operación incluyó misiles balísticos tácticos, misiles de crucero, drones de ataque y lanzacohetes múltiples de gran calibre, de acuerdo con la información difundida por los medios estatales.
El anuncio de Pyongyang se produjo después de que el Ejército de Corea del Sur informara sobre el lanzamiento de varios misiles balísticos de corto alcance desde la zona de Wonsan, en la costa oriental de Corea del Norte. Según las autoridades militares surcoreanas, los proyectiles recorrieron aproximadamente 250 kilómetros antes de caer en aguas del mar del Este.
La actividad militar tuvo lugar apenas un día después de que Corea del Sur, Estados Unidos y Japón concluyeran las maniobras militares trilaterales Freedom Edge, ejercicios destinados a reforzar la coordinación entre los tres países frente a las amenazas militares de Corea del Norte.
Pyongyang ha considerado tradicionalmente este tipo de ejercicios militares como una provocación y ha respondido en diferentes ocasiones con pruebas de armas y demostraciones de sus capacidades militares.
Según KCNA, el ejercicio del 12 de septiembre buscó demostrar la capacidad de las fuerzas norcoreanas para coordinar diferentes sistemas de armas dentro de una misma operación. La agencia estatal afirmó que los sistemas empleados alcanzaron sus objetivos con precisión y presentó la actividad como una demostración de la capacidad de ataque y respuesta del Ejército norcoreano.
La operación no se limitó al lanzamiento de misiles balísticos. Los medios estatales norcoreanos señalaron que también participaron drones de ataque, misiles de crucero y sistemas de artillería de gran calibre, lo que apunta a un ejercicio destinado a integrar diferentes plataformas dentro de una misma estructura de mando y control.
El dirigente militar norcoreano Pak Jong-chon, vicepresidente de la Comisión Militar Central, observó el ejercicio, mientras que el líder norcoreano Kim Jong-un no estuvo presente durante la actividad, según los reportes difundidos.
La actividad se produce en un contexto de renovadas tensiones en la península coreana, marcado por los ejercicios militares conjuntos de Corea del Sur, Estados Unidos y Japón y por la continuidad de las pruebas de armamento de Pyongyang.
Las autoridades surcoreanas habían señalado que el lanzamiento del 12 de septiembre constituía una nueva demostración militar de Corea del Norte y que se produjo poco después de la conclusión de las maniobras trilaterales.
El lanzamiento fue identificado por Corea del Sur como un nuevo episodio dentro de la actividad misilística norcoreana de este año. Según reportes recientes, se trata del 13.º evento conocido de lanzamiento de misiles balísticos de Corea del Norte en 2026.
El ejercicio vuelve a colocar el foco internacional sobre la capacidad de Pyongyang para combinar misiles, artillería y sistemas no tripulados dentro de operaciones coordinadas.
Mientras Corea del Norte presenta estas actividades como ejercicios destinados a fortalecer su preparación militar, Corea del Sur y sus aliados mantienen una postura de vigilancia ante las acciones de Pyongyang y consideran los lanzamientos de misiles balísticos como una amenaza para la seguridad regional.
La situación mantiene abierta la preocupación sobre una posible escalada de las tensiones en la península coreana, especialmente después de que los ejercicios militares de los tres aliados volvieran a convertirse en motivo de confrontación con el Gobierno norcoreano.
