
La medida comenzará con el año escolar 2026-2027 y ha generado opiniones divididas entre padres, docentes y autoridades del centro
El Instituto Tecnológico Federico Henríquez y Carvajal, en Barahona, implementará a partir del próximo año escolar el uso obligatorio de mochilas transparentes como parte de una estrategia para reforzar la seguridad y prevenir el ingreso de objetos peligrosos al plantel.
La directora del centro, Deicy Alejandrina Mesa Espinosa, explicó que la decisión fue tomada junto al comité de gestión, el comité de disciplina y la Asociación de Padres, Madres, Tutores y Amigos de la Escuela (Apmae), luego de varios incidentes registrados durante revisiones aleatorias.
Según la directora, durante estas requisas se han encontrado entre las pertenencias de algunos estudiantes armas blancas, punzones, vapeadores, bebidas alcohólicas, gas pimienta y cuatro pistolas eléctricas. La medida busca facilitar la supervisión de lo que llevan los alumnos y reducir las posibilidades de que ingresen objetos que puedan representar un riesgo para la comunidad educativa.
Las mochilas transparentes tienen precios que parten de aproximadamente RD$400 a RD$500, dependiendo de la marca y la calidad. La dirección aseguró que cerca del 90 % de los padres consultados respalda la disposición y aclaró que las familias pueden adquirirlas en el establecimiento comercial que prefieran.
Sin embargo, la medida también ha generado cuestionamientos. El presidente de la filial de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) en Barahona, Miguel Féliz, manifestó que comparte la preocupación por la seguridad, pero considera que el costo podría representar una carga para las familias con varios hijos. Como alternativa, propuso reforzar la vigilancia en la entrada del centro e instalar detectores de metales.
Mientras tanto, la Asociación de Padres respalda la iniciativa y considera que puede contribuir a prevenir situaciones de riesgo dentro del plantel. La dirección del centro aclaró que los estudiantes que lleguen inicialmente con mochilas de otro color no serán enviados a sus casas, sino que tendrán un plazo para que sus padres puedan adquirir una transparente.
La medida abre nuevamente el debate sobre cómo garantizar la seguridad en los centros educativos sin trasladar una carga económica adicional a las familias. ¿Qué opción consideras más efectiva: mochilas transparentes, detectores de metales o una combinación de ambas?
