
Una nueva avería provocó este domingo interrupciones en el servicio eléctrico de Puerto Rico, afectando a más de 197,000 abonados tras la salida abrupta de las unidades 5 y 6 de la central eléctrica Costa Sur.
La compañía LUMA Energy, encargada de la transmisión y distribución de electricidad en Puerto Rico, informó sobre la situación a través de sus redes sociales.
La empresa precisó que las unidades Costa Sur 5 y 6 salieron abruptamente de servicio, provocando deficiencias en la generación eléctrica.
Ante esta situación, LUMA indicó que se estaban produciendo relevos de carga para manejar la reducción en la generación disponible.
La central Costa Sur está ubicada en el municipio de Guayanilla, en la zona sur de Puerto Rico.
La interrupción afectó a más de 197,000 abonados del sistema eléctrico, de acuerdo con el reporte de la compañía.
El incidente representa una nueva afectación al servicio eléctrico en la isla.
LUMA Energy explicó que sus operaciones se vieron condicionadas por la salida inesperada de las unidades de generación.
La empresa mantiene labores para atender la situación y estabilizar el suministro eléctrico.
Los problemas de generación continúan representando uno de los principales desafíos para el sistema energético de Puerto Rico.
La salida de las unidades 5 y 6 de Costa Sur redujo la capacidad disponible para atender la demanda de electricidad.
Como consecuencia, fue necesario recurrir a relevos de carga en diferentes sectores.
La situación generó nuevas interrupciones para miles de usuarios durante la jornada del domingo.
LUMA comunicó a los abonados las condiciones que estaban afectando el servicio y explicó que se debían a deficiencias en la generación.
Costa Sur constituye una de las instalaciones importantes dentro del sistema de generación eléctrica de Puerto Rico.
La avería se produjo de manera abrupta, según la información ofrecida por la compañía.
Hasta el momento, el reporte se centra en las interrupciones provocadas por la pérdida de generación.
La empresa continúa monitoreando el comportamiento del sistema eléctrico ante la salida de las unidades.
Los más de 197,000 abonados afectados deberán esperar la estabilización de la generación para recuperar completamente el servicio.
El episodio vuelve a poner en evidencia los retos que enfrenta Puerto Rico para garantizar un suministro eléctrico estable a sus ciudadanos.
