sábado, septiembre 26

Australia propone que usuarios puedan elegir entre feeds con algoritmos o solo cuentas seguidas

Canberra.– El Gobierno de Australia presentó este martes un proyecto legislativo que busca otorgar a los usuarios mayores de 16 años un mayor control sobre el contenido que reciben en las plataformas digitales, permitiéndoles elegir entre un feed basado en recomendaciones algorítmicas o uno compuesto únicamente por publicaciones de las cuentas que han decidido seguir.

La propuesta, denominada “My Feed, My Way”, forma parte del proyecto de Digital Duty of Care, una iniciativa más amplia que pretende establecer nuevas obligaciones para los servicios digitales y exigirles medidas destinadas a reducir los riesgos asociados con el funcionamiento de sus plataformas.

De aprobarse, las plataformas de redes sociales tendrían que notificar a los usuarios y ofrecerles la posibilidad de seleccionar cuál quieren que sea su feed principal. Una de las alternativas permitiría recibir contenido personalizado mediante algoritmos, mientras que la otra limitaría el contenido mostrado a publicaciones de amigos, creadores y otras cuentas que el usuario haya elegido seguir.

La propuesta contempla que los usuarios puedan modificar su elección posteriormente. De esta manera, una persona podría cambiar entre un feed basado en recomendaciones automáticas y otro limitado a las cuentas que sigue, sin que la plataforma pueda impedirle ejercer nuevamente esa opción.

El Gobierno australiano sostiene que la iniciativa no busca que las autoridades decidan qué contenido debe consumir la población, sino proporcionar a los usuarios herramientas para determinar cómo quieren organizar su experiencia en las plataformas digitales.

El primer ministro Anthony Albanese ha defendido la propuesta bajo el argumento de que se trata de devolver el control a los usuarios frente a los sistemas de recomendación utilizados por las grandes empresas tecnológicas.

La iniciativa forma parte de un marco regulatorio más amplio que también contempla obligaciones para otros servicios digitales, incluidos videojuegos, aplicaciones y chatbots de inteligencia artificial.

El proyecto establece que las plataformas deberán identificar riesgos asociados con sus productos y adoptar medidas para reducir posibles daños. En el caso de los menores de 18 años, las obligaciones contemplan medidas frente a contenidos relacionados con trastornos alimentarios, pornografía, acoso, abuso, misoginia y glorificación de actividades delictivas, entre otros riesgos considerados graves.

Además, la propuesta contempla nuevas facultades para el regulador australiano de seguridad electrónica, conocido como eSafety Commissioner, incluyendo mecanismos para exigir la retirada de determinados contenidos o servicios considerados perjudiciales o ilegales.

Las empresas que incumplan las obligaciones establecidas en el denominado deber digital de cuidado podrían enfrentar sanciones de hasta 109.2 millones de dólares australianos, una cifra que busca generar mayores incentivos para que las compañías adopten medidas preventivas.

El Gobierno australiano sostiene que la responsabilidad de identificar y reducir los riesgos no debe recaer únicamente sobre los usuarios, sino también sobre las empresas que diseñan y administran las plataformas digitales.

La propuesta llega en un contexto de creciente debate internacional sobre el impacto de los algoritmos de recomendación y el diseño de las redes sociales, particularmente por su capacidad para determinar qué contenidos aparecen repetidamente frente a los usuarios.

Uno de los principales cambios planteados sería precisamente permitir que las personas puedan utilizar las plataformas sin depender necesariamente de los sistemas automatizados que seleccionan contenido basándose en sus interacciones y preferencias.

Sin embargo, la iniciativa todavía no se ha convertido en legislación definitiva. El Gobierno australiano abrió un proceso de consultas para recibir comentarios de las plataformas digitales, organizaciones de la sociedad civil, representantes de la industria y otros sectores antes de avanzar con la presentación formal del proyecto ante el Parlamento.

El debate legislativo podría determinar el alcance final de las obligaciones para las empresas tecnológicas y la forma en que los usuarios podrán ejercer su derecho a elegir cómo reciben contenido.

Con “My Feed, My Way”, Australia busca avanzar hacia un modelo en el que los usuarios tengan mayor capacidad para decidir cómo funcionan sus experiencias digitales, al tiempo que las plataformas asumen mayores responsabilidades sobre los riesgos asociados con sus servicios.

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