
Miles de personas permanecen afectadas mientras continúan las labores de rescate y asistencia en la isla de Mindanao
Las autoridades de Filipinas informaron este martes que ascendió a 37 el número de personas fallecidas tras el fuerte terremoto de magnitud 7.8 que sacudió la isla de Mindanao, una de las regiones más pobladas del país.
Según datos del Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres, al menos cuatro personas permanecen desaparecidas, mientras que más de 470 resultaron heridas a consecuencia del movimiento sísmico.
El organismo también indicó que unas 145,000 personas han sido impactadas directa o indirectamente por el desastre, lo que ha generado una amplia movilización de recursos de emergencia y asistencia humanitaria.
Entre los daños reportados figuran más de 2,500 viviendas afectadas, de las cuales 460 quedaron completamente destruidas por la fuerza del terremoto. Las evaluaciones continúan en distintas comunidades para determinar el alcance total de los daños.
La situación ha obligado a más de 40,000 residentes a abandonar sus hogares y trasladarse a refugios temporales o zonas consideradas seguras por las autoridades.
Mientras avanzan las operaciones de búsqueda y rescate, los equipos de emergencia mantienen los esfuerzos para localizar a los desaparecidos, brindar atención médica a los heridos y apoyar a miles de familias que enfrentan las consecuencias de uno de los sismos más devastadores registrados recientemente en la región.
