
La cantante busca identificar a los responsables de acceder a cuentas de personas de su equipo y sustraer canciones, fotografías y videos que posteriormente habrían sido filtrados y vendidos
La cantante estadounidense Ariana Grande obtuvo autorización judicial para acelerar el proceso de obtención de pruebas en la demanda que presentó contra varios hackers a quienes acusa de haber robado y distribuido material inédito relacionado con su carrera artística.
Un juez de Los Ángeles permitió que el equipo legal de la artista solicite de manera acelerada información a terceros que pueda contribuir a identificar a los responsables. La medida fue aprobada debido a que Grande no ha podido determinar quiénes están detrás de los ataques y, por tanto, no puede notificarlos directamente.
La demanda fue presentada en julio y señala a personas no identificadas que presuntamente habrían obtenido acceso no autorizado a cuentas digitales pertenecientes a fotógrafos, productores y otros colaboradores que han trabajado con Grande.
De acuerdo con la denuncia, los responsables habrían utilizado métodos como el phishing para acceder a las cuentas y obtener archivos relacionados con los proyectos de la cantante. Entre el material presuntamente sustraído figuran canciones inéditas, grabaciones de sesiones de estudio, videoclips y fotografías que no estaban destinadas al público.
Uno de los datos señalados en la demanda es que 45 canciones inéditas de Grande habrían sido robadas y filtradas solamente durante 2023. El documento también sostiene que desde el inicio de su carrera se han producido cientos de filtraciones similares.
La artista sostiene además que los presuntos hackers no solo difundieron el contenido, sino que lo comercializaron en la dark web, obteniendo importantes cantidades de dinero a cambio de material privado y profesional.
