
La natalidad en Argentina ha alcanzado niveles históricamente bajos tras una década de descensos progresivos, una tendencia asociada a diversos factores sociales y económicos.
Según la ONU, entre las causas se encuentran la inestabilidad económica y laboral, situación que se habría profundizado en los últimos años. Estos factores han incidido en las decisiones de las familias respecto a la maternidad y la paternidad.
Los datos contradicen las declaraciones del presidente argentino, Javier Milei, quien atribuyó recientemente la baja natalidad al aborto.
La evolución demográfica de Argentina forma parte de una tendencia observada en distintas sociedades, donde factores económicos, laborales y sociales han influido en la disminución de los nacimientos.
