
Amazon enfrenta un creciente escrutinio en Estados Unidos debido a cuestionamientos sobre el funcionamiento de su programa Delivery Service Partner (DSP), mediante el cual pequeñas empresas independientes realizan la distribución de millones de paquetes en la denominada última milla.
La Fiscalía de Nueva Jersey presentó una demanda antimonopolio contra la compañía al considerar que utiliza su posición dominante para influir en las condiciones laborales de los conductores, limitar la competencia entre empresas de reparto y desalentar los esfuerzos de sindicalización. Amazon negó las acusaciones y sostuvo que los contratistas asociados administran de manera independiente sus operaciones.
Paralelamente, en Nueva York se estudia el Delivery Protection Act, una propuesta que obligaría a empresas de reparto, entre ellas Amazon, a contratar directamente a sus conductores y cumplir nuevas exigencias regulatorias, en un intento por fortalecer la protección laboral del sector.
