
Grooming Argentina advirtió que la práctica puede generar situaciones de emergencia y activar búsquedas cuando los menores desaparecen sin informar a sus familiares
Grooming Argentina volvió a alertar sobre la circulación de un reto viral dirigido a adolescentes que propone que los participantes se ausenten de sus hogares durante un período prolongado sin mantener contacto con sus familiares. La práctica, que nuevamente ha comenzado a generar preocupación, estaría vinculada con grupos digitales en los que los participantes reciben una valoración o puntuación por cumplir determinados objetivos.
La organización señaló que este tipo de desafío representa un riesgo debido a que la ausencia de un adolescente sin conocimiento de sus familiares puede ser interpretada como una desaparición. Ante una situación de este tipo, las familias pueden verse obligadas a recurrir a las autoridades para iniciar acciones de búsqueda al desconocer el paradero del menor.
El reto no es completamente nuevo. De acuerdo con la advertencia difundida por Grooming Argentina, la práctica ya había sido denunciada por primera vez en 2017. Sin embargo, la detección de nuevos casos ha provocado que la organización vuelva a poner el tema bajo atención y advierta sobre los riesgos que puede representar para los adolescentes.
La preocupación se centra especialmente en la manera en que determinados desafíos pueden utilizar dinámicas de grupos digitales para incentivar conductas entre menores. En estos espacios, la presión de otros participantes y el interés por obtener reconocimiento pueden llevar a algunos adolescentes a realizar acciones que podrían tener consecuencias fuera del entorno virtual.
En el caso de este reto, uno de los principales riesgos está relacionado con la falta de comunicación con familiares durante el período de ausencia. Cuando los adultos responsables desconocen dónde se encuentra un menor, pueden interpretar la situación como una desaparición y recurrir a los mecanismos de búsqueda disponibles.
Grooming Argentina no precisó cuántos adolescentes estarían involucrados en los nuevos casos detectados. Tampoco identificó las plataformas digitales específicas ni los lugares donde se habrían producido estas situaciones, por lo que no se cuenta con información que permita establecer una dimensión concreta del fenómeno.
La organización tampoco presentó detalles que permitan determinar hasta qué punto se encuentra extendido actualmente el desafío. La advertencia, sin embargo, busca llamar la atención sobre la necesidad de que padres, familiares y responsables de adolescentes conozcan las dinámicas que pueden desarrollarse dentro de grupos digitales y estén atentos a cambios repentinos en el comportamiento o a situaciones que puedan poner en riesgo la seguridad de los menores.
Los especialistas en seguridad digital suelen destacar la importancia de mantener una comunicación abierta con los adolescentes para que puedan informar cuando reciben invitaciones o presiones relacionadas con retos en internet. Esto permite abordar estas situaciones antes de que una dinámica iniciada en redes sociales termine convirtiéndose en un problema de seguridad en el mundo real.
La reaparición de este desafío también pone de relieve que algunas prácticas que fueron denunciadas años atrás pueden volver a circular bajo nuevas dinámicas digitales. Por esa razón, las advertencias de organizaciones especializadas buscan evitar que los adolescentes participen en actividades que puedan comprometer su integridad o generar situaciones de angustia para sus familias.
Ante cualquier ausencia inesperada de un menor y cuando no exista información sobre su paradero, las familias deben tomar la situación con seriedad y recurrir a las autoridades correspondientes. La prevención y la comunicación pueden ser herramientas fundamentales para reducir los riesgos asociados con este tipo de desafíos.
