
La acción judicial sostiene que el chatbot habría orientado a una mujer en la planificación del supuesto crimen y en la eliminación de evidencias
Un hombre de Carolina del Norte presentó una demanda contra OpenAI y su director ejecutivo, Sam Altman, al considerar que ChatGPT habría desempeñado un papel en el supuesto intento de su esposa de envenenarlo.
El caso involucra a James Gates, quien enfermó durante 2025, y a su esposa, Cheryl, señalada por las autoridades por presunto intento de asesinato.
De acuerdo con los argumentos de la demanda, el chatbot habría contribuido a reforzar las sospechas de la mujer sobre su relación matrimonial y posteriormente le habría proporcionado orientación para desarrollar un plan contra su esposo.
El documento judicial también sostiene que la herramienta de inteligencia artificial habría ofrecido indicaciones sobre cómo eliminar rastros y ocultar posibles evidencias relacionadas con el supuesto delito.
A partir de estos señalamientos, Gates busca establecer la responsabilidad de OpenAI y de su máximo ejecutivo por el presunto papel que habría tenido la tecnología en los acontecimientos.
Las acusaciones planteadas en la demanda aún no han sido probadas y deberán ser examinadas durante el proceso judicial. El caso vuelve a generar interrogantes sobre los límites de la inteligencia artificial, los mecanismos de seguridad de estas plataformas y la responsabilidad de sus desarrolladores frente a posibles usos delictivos.
