
Kim Yo-jong afirmó que Pionyang no tiene motivos para reunirse con Washington mientras mantenga una política que considera hostil, en medio de los intentos de Donald Trump por concretar un encuentro con Kim Jong-un
Corea del Norte aseguró este miércoles que no considera necesario mantener conversaciones con Estados Unidos bajo las actuales circunstancias, luego de que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) señalara la presunta participación de piratas informáticos norcoreanos en el robo de más de 6,000 millones de dólares en criptomonedas de la plataforma Binance.
La posición fue expresada por Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong-un y una de las figuras influyentes del Gobierno de Pionyang, quien sostuvo que su país no tiene razones para sentarse frente a representantes estadounidenses a los que considera poco fiables y hostiles.
En una declaración difundida por la agencia estatal norcoreana KCNA, Kim afirmó que el abandono de lo que su Gobierno denomina política hostil de Washington constituye una condición fundamental para resolver los problemas entre ambos países.
La funcionaria también señaló que el diálogo puede formar parte de las alternativas para alcanzar la paz, pero advirtió que eso no significa necesariamente que las conversaciones respondan a los intereses nacionales de Corea del Norte.
Las declaraciones se producen después de que el FBI atribuyera a un grupo de piratas informáticos vinculado a Corea del Norte el robo de más de 6,000 millones de dólares en activos digitales de Binance, una de las mayores plataformas de intercambio de criptomonedas del mundo.
La investigación estadounidense relacionó el ataque con el grupo conocido como TraderTraitor. Sin embargo, Pionyang rechazó las acusaciones y las calificó de provocación política, al considerar que Washington intenta presentar al país como un Estado dedicado a la delincuencia informática.
El caso ha elevado las tensiones entre ambos gobiernos y se ha convertido en otro punto de fricción en una relación marcada por las sanciones internacionales, las diferencias sobre el programa nuclear norcoreano y los ejercicios militares conjuntos de Estados Unidos y Corea del Sur.
La postura norcoreana también representa un obstáculo para las expectativas de una posible reunión entre Donald Trump y Kim Jong-un. El presidente estadounidense ha manifestado su interés en encontrarse con el mandatario norcoreano durante este año, pero Pionyang no ha mostrado disposición a concretar el acercamiento bajo las condiciones actuales.
Un eventual encuentro permitiría retomar el contacto directo entre ambos líderes, quienes se reunieron por última vez en junio de 2019, en la localidad fronteriza de Panmunjom. No obstante, las recientes declaraciones de
Por ahora, las diferencias sobre las acusaciones de ciberataques y la política de seguridad de Washington mantienen distante la posibilidad de reactivar el diálogo diplomático entre las dos naciones.
