
El presidente de la Suprema Corte de Justicia ofreció un mensaje de despedida durante la XXXIX juramentación de profesionales del derecho,
El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Luis Henry Molina, aprovechó la juramentación de 955 nuevos abogados para marcar el cierre de su etapa al frente del Poder Judicial y transmitir un mensaje sobre los valores que deben orientar el ejercicio profesional.
“Ustedes comienzan su ejercicio profesional, mientras yo cierro gestión frente al Poder Judicial”, expresó Molina durante la trigésimo novena ceremonia de juramentación, celebrada el jueves 15 de octubre. Sus palabras marcaron el encuentro entre el inicio de la trayectoria de los nuevos juristas y la conclusión de su gestión institucional.
Durante su intervención, el magistrado exhortó a los profesionales a actuar con ética, lealtad y firmeza, además de mantener una actitud sensible ante las situaciones de quienes acudan a ellos en busca de representación legal. Insistió en que los procesos judiciales deben desarrollarse con responsabilidad y sin convertirse en una fuente adicional de sufrimiento para las personas involucradas.
La ceremonia estuvo dedicada a honrar la memoria del jurista dominicano Juan Manuel Pellerano Gómez, reconocido por sus aportes al derecho constitucional y por su papel en el desarrollo y la promoción de la acción de amparo como mecanismo de protección de los derechos fundamentales.
De los 955 profesionales que prestaron juramento, 560 fueron mujeres y 395 hombres, quienes quedaron formalmente habilitados para ejercer la abogacía tras cumplir con este requisito ante el pleno de la Suprema Corte de Justicia.
El acto también sirvió de escenario para que Molina hiciera un balance de sus siete años de gestión, durante los cuales destacó avances en la reducción de la mora judicial, la digitalización de los procedimientos y la agilización de los recursos de casación. Asimismo, reiteró la importancia de que las transformaciones institucionales continúen más allá de los cambios de autoridades.
Con el inicio de una nueva etapa para estos profesionales, el mensaje deja sobre la mesa una reflexión fundamental: la preparación jurídica debe ir acompañada de ética, compromiso y respeto por los derechos de cada persona.
