sábado, septiembre 26

Noruega despide a la princesa Astrid en una ceremonia marcada por la presencia de la familia real

La hermana mayor del fallecido rey Harald V murió el 11 de septiembre a los 94 años, apenas dos días después del funeral de su hermano

OSLO.— La iglesia de Ris, en Oslo, recibió este miércoles a familiares, representantes de casas reales extranjeras, autoridades y ciudadanos que acudieron para dar el último adiós a la princesa Astrid de Noruega, fallecida el pasado 11 de septiembre a los 94 años. La ceremonia reunió a numerosos representantes de la sociedad noruega y tuvo lugar dos semanas después del funeral de Estado de su hermano, el rey Harald V.

La princesa Astrid era la hermana mayor de Harald V y una figura de larga trayectoria dentro de la familia real noruega. Su fallecimiento se produjo apenas dos días después del funeral de su hermano, quien murió el 28 de agosto a los 89 años tras más de tres décadas en el trono.

La Casa Real noruega tuvo una representación encabezada por el rey Haakon VIII, la reina Mette-Marit, la princesa heredera Ingrid Alexandra y la reina Sonia, viuda de Harald V. Otros integrantes de la familia también acudieron a la ceremonia para acompañar a los allegados de Astrid en la despedida.

La iglesia estuvo completamente llena durante el servicio funerario. Además de la familia real, participaron familiares de la princesa Astrid, invitados de otras casas reales, miembros del Gobierno y del Parlamento noruego, así como representantes de distintas organizaciones con las que mantuvo vínculos durante su vida pública.

La ceremonia fue dirigida por el párroco Paul Erik Wirgenes junto con la obispa de Oslo, Sunniva Gylver. La Iglesia de Noruega había anunciado previamente que el funeral estaría abierto al público y que sería transmitido por televisión, permitiendo que ciudadanos de todo el país siguieran la despedida.

Astrid nació el 12 de febrero de 1932 y fue hija del rey Olav V y de la princesa Märtha. Durante su juventud asumió importantes responsabilidades dentro de la Casa Real. Tras la muerte de su madre en 1954, cuando tenía 22 años, desempeñó durante varios años el papel de primera dama junto a su padre, el rey Olav V.

Ese papel la convirtió durante años en una de las principales figuras públicas de la monarquía noruega. Posteriormente, después de su matrimonio con Johan Martin Ferner en 1961, continuó vinculada a numerosas actividades oficiales y organizaciones de carácter social y cultural.

La Casa Real destacó tras su muerte su dedicación a lo largo de décadas y su compromiso con personas consideradas vulnerables. El actual rey Haakon VIII también recordó a su tía como una importante fuente de apoyo para su hermano Harald y para otros miembros de la familia.

Astrid tuvo cinco hijos y, de acuerdo con la Iglesia de Noruega, dejó siete nietos y tres bisnietos. Su esposo, Johan Martin Ferner, falleció en 2015.

Su última aparición pública se produjo durante el funeral de Estado de su hermano Harald V, celebrado el 9 de septiembre en Oslo. Dos días después, la Casa Real comunicó su fallecimiento a los 94 años y señaló que murió en paz en el Hospital Universitario de Oslo.

La despedida de este miércoles cerró así un periodo especialmente difícil para la monarquía noruega, que en menos de un mes enfrentó la muerte de dos de sus figuras más importantes de la generación anterior de la familia real. La ceremonia de Astrid estuvo marcada por la presencia de sus familiares y por el acompañamiento de ciudadanos que acudieron a Ris para rendirle homenaje.

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