
Cinco equipos especializados evaluaron ocho centros de la Red Pública, mientras las autoridades revisan protocolos, infecciones, insumos y condiciones de atención materno-infantil
Las autoridades sanitarias dominicanas intensificaron las acciones para prevenir las muertes neonatales mediante evaluaciones técnicas, revisión de protocolos y vigilancia permanente en hospitales de la Red Pública. Las medidas fueron adoptadas luego de que se reportaran 17 fallecimientos de recién nacidos durante las primeras tres semanas de agosto en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia.
Hasta el 5 de septiembre, el país registraba 1,291 muertes infantiles, de las cuales 1,082 correspondían a bebés durante sus primeros 28 días de vida. La cifra representa una reducción de 3 % respecto al mismo período de 2025, cuando se habían contabilizado 1,337 muertes infantiles.
Como parte de la respuesta, cinco equipos especializados fueron desplegados simultáneamente en ocho hospitales para identificar posibles brechas que puedan incidir en la mortalidad materno-infantil. Las evaluaciones incluyen vigilancia epidemiológica, control de infecciones, calidad del agua, saneamiento, manejo de desechos, disponibilidad de medicamentos e insumos y cumplimiento de los protocolos de atención.
Entre los centros evaluados figuran las maternidades Nuestra Señora de la Altagracia y San Lorenzo de Los Mina, el Hospital Presidente Estrella Ureña, en Santiago; el Hospital Nuestra Señora de la Altagracia, en Higüey; y otros centros ubicados en San Juan de la Maguana, Santo Domingo Oeste, Verón y Monte Plata. Diario Libre
El ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, explicó que la intervención busca identificar las principales brechas, establecer responsabilidades y definir medidas correctivas con plazos específicos. Los resultados de las evaluaciones serán presentados ante el Gabinete de Salud para determinar las acciones que correspondan en cada establecimiento.
Además, el Servicio Nacional de Salud incorporó a representantes de las sociedades dominicanas de Neonatología, Pediatría y Medicina Perinatal, así como a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), para fortalecer las estrategias de atención a embarazadas y recién nacidos.
Las medidas también abarcan la atención durante el embarazo, el parto y el puerperio, así como la respuesta inmediata ante complicaciones neonatales. Las autoridades destacan la importancia de contar con personal capacitado, medicamentos, equipos y capacidad de referencia para atender a bebés prematuros, de bajo peso o con infecciones, dificultades respiratorias y otras condiciones que puedan deteriorarse rápidamente.
