
La madre de Joan Genao, desaparecido desde octubre de 2024, transfirió un total de RD$26,000 a una persona que aseguró tener información sobre el paradero del joven, pero que posteriormente no proporcionó las pistas que había prometido.
De acuerdo con la documentación revisada por la periodista e investigadora Evelyn Abreu, el supuesto informante se puso en contacto con la madre y afirmó conocer datos relacionados con la ubicación de Joan.
Durante las conversaciones, la persona llegó a enviarle una fotografía de una fiscalía, aparentemente con la intención de hacerle creer que tenía acceso a información oficial relacionada con la investigación sobre la desaparición del joven.
Posteriormente, el supuesto informante comenzó a solicitarle dinero a la madre bajo el argumento de que necesitaba recursos para trasladarse hasta el lugar donde supuestamente se encontraba Joan.
Ante la posibilidad de obtener información que pudiera ayudar a localizar a su hijo, la mujer accedió a realizar los pagos solicitados.
Las transferencias fueron efectuadas el miércoles 16 de septiembre y estuvieron distribuidas en tres operaciones: una de RD$6,000 y otras dos de RD$10,000 cada una, para un total de RD$26,000.
Entre una transferencia y otra, la persona continuaba solicitando más dinero, alegando que necesitaba recursos adicionales para poder desplazarse y conseguir la información que decía tener sobre el paradero del joven.
Sin embargo, después de recibir el dinero, las pistas prometidas no fueron entregadas, dejando a la familia nuevamente sin información concreta sobre Joan.
El caso fue documentado a partir de las informaciones y materiales revisados por Evelyn Abreu, quien ha dado seguimiento a situaciones relacionadas con la desaparición del joven.
La situación refleja además las dificultades que enfrentan las familias de personas desaparecidas, especialmente cuando reciben comunicaciones de individuos que aseguran tener información sobre sus seres queridos.
En este caso, la persona que contactó a la madre habría utilizado elementos que buscaban generar confianza, entre ellos la fotografía de una fiscalía, antes de comenzar a solicitar dinero.
Hasta el momento, la información disponible no establece que las afirmaciones realizadas por el supuesto informante sobre el paradero de Joan fueran ciertas. Tampoco se presenta como comprobado que esa persona tuviera acceso a información oficial del caso.
La desaparición de Joan Genao se mantiene como un caso que genera preocupación entre sus familiares, quienes continúan buscando información que permita establecer dónde se encuentra el joven.
El episodio también pone de relieve la importancia de que las familias de personas desaparecidas manejen con cautela las informaciones que reciben de particulares y que cualquier dato relevante sea comunicado a las autoridades correspondientes.
Mientras continúan los esfuerzos para obtener información sobre el paradero de Joan, la familia permanece a la espera de pistas verificables que puedan contribuir a esclarecer su desaparición.
