
La iniciativa “My Feed, My Way” busca limitar el poder de los algoritmos sobre el contenido que reciben los usuarios y contempla multas de hasta 109,2 millones de dólares australianos para las plataformas que incumplan
El Gobierno de Australia presentó una propuesta de ley que busca otorgar a los usuarios mayores de 16 años un mayor control sobre la forma en que reciben contenido en las plataformas digitales. La iniciativa permitiría que cada usuario pueda decidir entre recibir publicaciones seleccionadas mediante algoritmos de personalización o visualizar únicamente contenido procedente de las cuentas que sigue.
La propuesta, denominada “My Feed, My Way”, forma parte de un proyecto más amplio relacionado con el denominado deber digital de cuidado, mediante el cual las autoridades australianas buscan establecer nuevas responsabilidades para las empresas que operan plataformas digitales y reducir los posibles riesgos asociados al uso de estos servicios.
Uno de los principales elementos de la iniciativa es la posibilidad de que los usuarios tengan mayor capacidad para decidir cómo se configura su experiencia dentro de las plataformas. Actualmente, muchos servicios digitales utilizan sistemas algorítmicos para analizar la actividad de las personas y determinar qué publicaciones, videos u otros contenidos aparecen en sus feeds.
Con la nueva propuesta, los usuarios mayores de 16 años podrían optar por mantener ese sistema de recomendaciones personalizadas o prescindir de él y acceder solamente a las publicaciones de las cuentas que han decidido seguir. El objetivo es ampliar las opciones disponibles para los usuarios y ofrecer una alternativa frente a los mecanismos automatizados que determinan buena parte del contenido que aparece en las redes.
La medida se enmarca en los esfuerzos de Australia por establecer mayores responsabilidades para las compañías tecnológicas y abordar los riesgos derivados del funcionamiento de las plataformas digitales. El Gobierno plantea que las empresas deben asumir obligaciones relacionadas con la seguridad y el bienestar de sus usuarios, especialmente ante el creciente impacto que tienen los servicios digitales en la vida cotidiana.
La propuesta también contempla consecuencias económicas importantes para las plataformas que no cumplan con las nuevas disposiciones. En caso de que las normas sean aprobadas y posteriormente incumplidas, las empresas podrían enfrentar multas de hasta 109,2 millones de dólares australianos, una sanción que busca reforzar el cumplimiento de las obligaciones establecidas por las autoridades.
Sin embargo, la iniciativa todavía no se ha convertido en ley. El proyecto será sometido primero a un proceso de consultas, durante el cual las partes interesadas podrán presentar observaciones y plantear modificaciones. Posteriormente, el Gobierno deberá avanzar con los procedimientos correspondientes antes de que la propuesta pueda ser presentada formalmente ante el Parlamento.
De aprobarse, la medida representaría un nuevo paso en el debate internacional sobre el papel de los algoritmos en las plataformas digitales y sobre cuánto control deben tener los usuarios respecto al contenido que reciben. Australia busca así establecer un modelo en el que las personas puedan elegir entre una experiencia basada en recomendaciones automatizadas o una navegación centrada exclusivamente en las cuentas que decidieron seguir.
