
El futurista tecnológico David Kerrigan destacó el creciente uso de la IA para elaborar presupuestos, planificar ahorros y acceder a orientación financiera básica, especialmente entre personas con poco acceso a asesoría especializada
La Inteligencia Artificial está ampliando rápidamente sus áreas de uso y, además de ser consultada sobre temas de salud, direcciones, hechos históricos y otras necesidades cotidianas, también podría comenzar a desempeñar un papel cada vez más importante en las finanzas personales.
La posibilidad fue planteada por el futurista tecnológico y creador de “The Metis Imperative”, David Kerrigan, durante su participación en el Mastercard Summit México 2026. El especialista señaló que el desarrollo de estas herramientas podría permitir que personas con escasa relación con el sistema financiero tengan acceso a orientación que tradicionalmente ha estado vinculada a asesores o servicios especializados.
Kerrigan explicó que el potencial de la Inteligencia Artificial en este ámbito es considerable, debido a que puede ofrecer información y acompañamiento de manera inmediata, lo que podría resultar especialmente útil para quienes no cuentan con los recursos económicos necesarios para pagar una asesoría financiera profesional.
Como ejemplo del avance de esta tendencia, el futurista citó la situación del Reino Unido, donde, según sus declaraciones, más de 28 millones de adultos ya utilizan herramientas de Inteligencia Artificial para abordar diferentes asuntos relacionados con sus finanzas.
Entre los usos mencionados se encuentran la elaboración de presupuestos, la planificación de ahorros y la búsqueda de información relacionada con educación financiera básica. Estas funciones permiten que los usuarios planteen preguntas sobre la administración de sus ingresos y gastos y reciban respuestas adaptadas a sus necesidades.
Kerrigan también hizo referencia a un informe de Lloyds Banking Group sobre el uso de la Inteligencia Artificial en el Reino Unido. De acuerdo con el dato presentado durante su conferencia, el 56 % de la población adulta utiliza IA para elaborar presupuestos, planificar sus ahorros y recibir orientación sobre aspectos básicos de educación financiera.
El crecimiento de este tipo de herramientas plantea, sin embargo, un escenario en el que la Inteligencia Artificial podría pasar de ser una herramienta utilizada principalmente para obtener información a convertirse en un acompañante habitual en la toma de decisiones económicas.
Para personas que no tienen conocimientos financieros o que encuentran dificultades para acceder a servicios profesionales, la posibilidad de consultar una herramienta de IA puede representar una alternativa para comprender conceptos, organizar gastos y establecer objetivos de ahorro.
El avance también podría modificar la manera en que millones de personas se relacionan con el sistema financiero, al facilitar el acceso a información que anteriormente podía resultar compleja o poco accesible. La IA, en ese sentido, podría contribuir a acercar ciertos conocimientos financieros a sectores que tradicionalmente han tenido menos acceso a este tipo de orientación.
No obstante, el uso de estas herramientas para tomar decisiones económicas requiere cautela, especialmente cuando se trata de inversiones o decisiones que pueden generar pérdidas. La Inteligencia Artificial puede servir como herramienta de información y apoyo, pero sus recomendaciones no necesariamente sustituyen el criterio de un profesional financiero ni garantizan resultados.
La expansión de estos usos demuestra que la IA está comenzando a ocupar un espacio cada vez mayor en decisiones de la vida cotidiana. Su posible incorporación como herramienta de orientación financiera podría convertirse en una de las áreas de mayor impacto, particularmente para quienes buscan administrar mejor sus recursos sin contar con acceso a asesoría especializada.
