miércoles, septiembre 2

Sheinbaum plantea restringir el uso de celulares en las escuelas y volver “al papel y al lápiz”

La presidenta de México dijo que la decisión será consultada con docentes y que se busca definir una postura nacional sobre el uso de dispositivos en los centros educativos

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, planteó la posibilidad de restringir el uso de teléfonos celulares en las escuelas del país como parte de una estrategia para reducir la dependencia de dispositivos electrónicos durante el proceso de aprendizaje.

Sheinbaum explicó que su postura personal es limitar el uso de celulares dentro de los centros educativos, aunque aclaró que antes de establecer una medida general se realizarán consultas con maestras y maestros a través de los Consejos Técnicos y distintos foros regionales.

La mandataria consideró necesario recuperar algunas prácticas tradicionales dentro de las aulas y planteó que los estudiantes vuelvan a utilizar con mayor frecuencia herramientas como el papel y el lápiz.

El planteamiento forma parte de un debate que se ha extendido en diferentes países sobre el impacto que tiene el uso constante de teléfonos inteligentes en niños y adolescentes, particularmente durante las jornadas escolares.

De acuerdo con Sheinbaum, el objetivo no sería únicamente retirar los dispositivos de las aulas, sino también promover mejores condiciones para que los estudiantes puedan concentrarse en sus actividades académicas y desarrollar una mayor interacción con sus compañeros.

La presidenta también destacó la importancia de que los menores aprovechen los períodos de recreo para jugar, convivir y desarrollar actividades que no estén relacionadas con las pantallas.

Durante sus declaraciones, Sheinbaum señaló que actualmente 16 estados de México ya cuentan con algún tipo de disposición relacionada con el uso de teléfonos celulares en las escuelas.

La existencia de estas regulaciones estatales refleja que el tema ya está siendo abordado de manera diferente en distintas partes del país, mientras las autoridades federales analizan la posibilidad de establecer una posición más amplia.

Sheinbaum indicó que el Gobierno buscará avanzar en las consultas durante los próximos meses y adelantó que para septiembre se espera contar con una definición sobre la postura que se adoptará respecto al uso de celulares en los centros educativos.

La propuesta ha colocado nuevamente en el debate público la relación entre tecnología y educación.

Los teléfonos inteligentes forman parte de la vida cotidiana de millones de estudiantes y pueden ser utilizados con fines educativos, pero también generan preocupaciones relacionadas con distracciones, redes sociales, videojuegos y otras actividades que pueden interferir con la concentración durante las clases.

El desafío para las autoridades consiste en encontrar un equilibrio entre aprovechar las herramientas tecnológicas disponibles y evitar que los dispositivos terminen desplazando las dinámicas tradicionales de enseñanza y convivencia.

La propuesta de Sheinbaum apunta precisamente a recuperar espacios en los que los estudiantes puedan concentrarse en sus actividades escolares sin la presencia constante de los teléfonos.

La mandataria, sin embargo, dejó claro que cualquier decisión deberá tomar en cuenta la opinión de los docentes, quienes diariamente enfrentan en las aulas las situaciones relacionadas con el uso de dispositivos electrónicos.

Por ello, las consultas anunciadas tendrán un papel importante antes de definir una eventual política nacional.

El debate también incluye la necesidad de establecer reglas claras sobre cuándo y cómo podrían utilizarse los dispositivos.

Una eventual restricción no necesariamente implicaría que los estudiantes tengan prohibido utilizar tecnología en todo momento, ya que los teléfonos y otros dispositivos pueden convertirse en herramientas útiles cuando forman parte de actividades educativas diseñadas por los profesores.

El punto central sería determinar en qué circunstancias su utilización resulta beneficiosa para el aprendizaje y cuándo puede convertirse en una distracción.

Sheinbaum también ha relacionado el tema con la necesidad de fortalecer la convivencia entre los estudiantes.

Su llamado a que los menores utilicen el recreo para jugar y relacionarse con otros niños busca recuperar espacios de interacción directa que, en algunos casos, han sido sustituidos por el uso constante de pantallas.

La discusión sobre los celulares en las escuelas se produce en un contexto en el que los sistemas educativos de diferentes países están revisando sus políticas frente al crecimiento del uso de teléfonos inteligentes entre menores.

México se suma así a una conversación internacional sobre los límites que deberían existir dentro de los centros educativos y sobre la manera en que la tecnología debe integrarse al proceso de enseñanza.

Por ahora, la propuesta de Sheinbaum no constituye una prohibición nacional definitiva.

La presidenta ha indicado que primero deberán escucharse las opiniones de maestras y maestros y analizar las experiencias de las entidades que ya cuentan con regulaciones.

Será a partir de esas consultas y del análisis de las distintas experiencias que el Gobierno mexicano buscará establecer una posición durante septiembre.

Mientras tanto, el debate continúa abierto entre quienes consideran necesario limitar los celulares para mejorar la concentración y la convivencia escolar y quienes defienden un uso regulado de la tecnología como herramienta educativa.

La decisión final determinará el alcance que tendrán los teléfonos inteligentes dentro de las escuelas mexicanas y establecerá hasta qué punto el sistema educativo apuesta por recuperar métodos tradicionales como el papel y el lápiz frente al avance de las nuevas tecnologías.

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