
El béisbol moderno de las Grandes Ligas está marcado por las analíticas, los contratos millonarios y atletas cuya preparación y comportamiento responden a estrategias cada vez más calculadas.
Sin embargo, durante los años 70, la pasión y el carácter de los jugadores podían desbordar cualquier libreto táctico. En aquella época, el bullpen de los legendarios Rojos de Cincinnati contó con el dominicano Pedro Borbón, oriundo de Mao, quien se destacó como un relevista duradero, competitivo e impredecible.
Borbón lanzó durante años con una intensidad que lo convirtió en una figura particular dentro de las Grandes Ligas. Su temperamento y las numerosas anécdotas protagonizadas dentro y fuera del terreno contribuyeron a construir una imagen que todavía permanece en la memoria de los aficionados.
Su trayectoria representa una muestra de la pasión con la que una generación de peloteros caribeños vivió el béisbol y dejó su marca en las Grandes Ligas.
