
La universidad estatal exige explicaciones al Gobierno y mantiene su oposición a la expansión de la actividad minera en el Valle de San Juan
La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), a través de su Comisión Ambiental, volvió a expresar preocupación por los planes de la empresa canadiense GoldQuest relacionados con el proyecto minero Romero, ubicado en la provincia San Juan.
La institución académica exigió una respuesta pública del presidente Luis Abinader y de los ministerios de Energía y Minas y de Medio Ambiente y Recursos Naturales sobre la situación actual del proyecto y sobre cualquier eventual proceso relacionado con su continuidad o expansión.
La posición de la UASD se produce después de que la Comisión Ambiental denunciara una renovada promoción de los planes mineros de GoldQuest. Según la entidad académica, la discusión ya no debe limitarse al proyecto Romero, sino que debe considerar el posible desarrollo de un área minera de mayor extensión en la región.
La universidad sostiene que su oposición a Romero forma parte de una propuesta académica que plantea proteger el territorio del Valle de San Juan y promover un modelo de desarrollo que tome en cuenta sus funciones agrícolas, ambientales e hídricas.
Uno de los principales planteamientos de la Comisión Ambiental es que los posibles proyectos mineros de la zona no sean evaluados únicamente de manera individual. La entidad reclama una evaluación ambiental estratégica que permita analizar de forma integral los efectos acumulativos que podrían generar distintas concesiones y solicitudes mineras en la región.
La controversia tiene como antecedente la decisión anunciada por el presidente Luis Abinader el 4 de mayo de 2026, cuando ordenó detener inmediatamente las actividades relacionadas con el proyecto Romero. El Gobierno explicó entonces que, conforme a la legislación ambiental y sus reglamentos, el rechazo masivo de la población podía hacer inviable continuar una iniciativa de esa naturaleza.
Antes de esa decisión, el Ministerio de Medio Ambiente había aclarado que Romero no contaba con autorización para la explotación minera y que se encontraba en una fase técnica de evaluación ambiental. La institución precisó que la aprobación de los términos de referencia no equivalía a una autorización para explotar minerales.
GoldQuest, por su parte, ha sostenido que el proyecto puede desarrollarse bajo estándares ambientales y ha defendido la continuidad de sus procesos de evaluación. La empresa afirmó en mayo que mantenía su compromiso con el desarrollo del proyecto y con el diálogo con las comunidades y las autoridades dominicanas.
En su pronunciamiento más reciente, la UASD considera que la discusión debe abarcar el futuro territorial de San Juan y no solamente la eventual explotación del yacimiento Romero. La institución plantea que cualquier decisión debe tomar en cuenta la disponibilidad de agua, la agricultura, la biodiversidad y las necesidades de desarrollo de las comunidades.
La Comisión Ambiental también ha planteado que San Juan y Elías Piña sean considerados para un esquema especial de desarrollo e inversión que priorice actividades productivas distintas a la minería. La propuesta forma parte de su planteamiento de protección territorial para el suroeste dominicano.
El debate vuelve a colocar el proyecto Romero en el centro de la discusión nacional sobre minería, recursos hídricos y desarrollo territorial. Mientras la UASD reclama garantías para la protección ambiental y agrícola del Valle de San Juan, GoldQuest mantiene su posición favorable al desarrollo del proyecto bajo los procedimientos y regulaciones correspondientes.
