
El Tribunal Supremo de Israel anuló este viernes las decisiones del Comité Electoral Central que habían impedido a dos agrupaciones políticas árabes participar en las elecciones parlamentarias previstas para el próximo 27 de octubre.
La decisión judicial permite la participación de la Lista Conjunta, integrada por las formaciones Hadash, Ta’al y Balad, y de Ra’am, conocida como Lista Árabe Unida.
El Comité Electoral Central había decidido el pasado 23 de septiembre descalificar ambas listas de cara a los comicios para la 26.ª Knéset. Las resoluciones no eran definitivas, debido a que la legislación israelí establece la revisión de este tipo de decisiones por parte del Tribunal Supremo.
Las dos agrupaciones recurrieron las decisiones y sus casos fueron examinados por la máxima instancia judicial israelí. Un panel de nueve jueces escuchó los argumentos relacionados con las descalificaciones antes de emitir los fallos.
El Comité Electoral había votado 18 a 5, con una abstención, para excluir tanto a Ra’am como a la Lista Conjunta. Las solicitudes de descalificación habían planteado argumentos relacionados con los requisitos establecidos por la legislación israelí para impedir la participación de partidos o candidatos en las elecciones.
El Tribunal Supremo decidió posteriormente anular las resoluciones que afectaban a ambas agrupaciones, por lo que podrán continuar con sus respectivas candidaturas para las elecciones del 27 de octubre.
La Lista Conjunta reúne a candidatos de Hadash, Ta’al y Balad, mientras que Ra’am es una agrupación política árabe encabezada por Mansour Abbas.
El proceso electoral también incluyó impugnaciones contra candidatos individuales. El Tribunal Supremo permitió igualmente la participación del diputado Ofer Cassif, integrante de Hadash y candidato por la Lista Conjunta. En el caso del dirigente de Balad Sami Abu Shehadeh, el procedimiento terminó después de que este retirara su candidatura.
Con los fallos emitidos este viernes, las dos listas podrán participar en los comicios parlamentarios mientras continúa el proceso electoral en Israel.
La decisión judicial se produce en un escenario de intenso debate político previo a las elecciones y después de que el Comité Electoral Central examinara varias solicitudes destinadas a excluir a diferentes partidos y candidatos.
Las elecciones del 27 de octubre determinarán la composición de la próxima Knéset, el Parlamento israelí, y los resultados definirán la distribución de los escaños entre las distintas fuerzas políticas participantes.
