
Las autoridades mantienen las labores de rescate mientras cientos de personas permanecen heridas y más de 9,000 fueron trasladadas a refugios.
El número de fallecidos por el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el sudoeste de Japón aumentó a 35, mientras los equipos de emergencia mantienen las labores de rescate para localizar a posibles sobrevivientes atrapados entre los escombros.
Además de las víctimas mortales, las autoridades reportan cientos de personas heridas como consecuencia del fuerte movimiento telúrico. Los equipos de emergencia continúan trabajando en las zonas más afectadas para evaluar los daños y atender a la población.
Más de 9,000 personas permanecen en centros de evacuación, luego de abandonar sus viviendas ante los daños provocados por el terremoto y las condiciones de seguridad en las zonas afectadas.
La situación se complica por una intensa ola de calor que afecta al área, aumentando las dificultades para quienes permanecen en refugios y para los equipos que participan en las operaciones de rescate.
Las autoridades japonesas mantienen desplegados equipos de emergencia y continúan evaluando las estructuras afectadas, mientras avanzan las labores para determinar la magnitud total de los daños.
El terremoto vuelve a poner de relieve la preparación de Japón ante los fenómenos sísmicos, pero también los desafíos que pueden surgir cuando una emergencia de gran escala coincide con condiciones climáticas extremas. Las autoridades mantienen el llamado a la población a seguir las indicaciones oficiales mientras continúan las operaciones.
