
El monto equivale prácticamente a la mitad del déficit fiscal presupuestado para este año, en medio de la presión internacional sobre los precios energéticos
El Gobierno dominicano proyecta destinar RD$140,000 millones durante 2026 a los subsidios para los combustibles y la electricidad, una suma que equivale prácticamente al 50 % del déficit fiscal contemplado en el presupuesto nacional para este año. La proporción pone de relieve el peso que representa la política de contención de los precios de la energía dentro de las finanzas públicas.
Estos subsidios forman parte de los mecanismos utilizados para limitar el impacto de los costos energéticos sobre los consumidores y la economía. Sin embargo, el volumen de recursos previsto para sostenerlos también refleja la presión que puede ejercer esta política sobre la disponibilidad de fondos públicos destinados a otras necesidades del Estado.
El escenario se desarrolla en medio de una situación internacional compleja para el mercado de los combustibles, particularmente por las dificultades de abastecimiento de diésel. De acuerdo con la información suministrada, el precio de este combustible ha experimentado aumentos superiores al 100 % en el transcurso de un año.
Entre los factores señalados como responsables de esta escalada figuran los conflictos bélicos en Oriente Medio, la guerra en Ucrania, los ataques contra refinerías y las restricciones al comercio internacional de combustibles. Estos acontecimientos han contribuido a generar tensiones en el suministro y en la evolución de los precios en los mercados internacionales.
El diésel tiene una importancia particular para diversas actividades económicas que dependen de este combustible para sus operaciones. Por esa razón, las variaciones en su precio pueden aumentar los costos de funcionamiento de distintos sectores y añadir presión sobre los gastos asociados al transporte, la producción y la distribución de bienes. El alcance concreto de esos efectos depende de las condiciones de cada actividad y de la evolución del mercado.
En este contexto, el monto proyectado por el Gobierno para subsidiar los combustibles y la electricidad permite dimensionar el esfuerzo fiscal destinado a moderar el impacto de los precios energéticos. La cifra adquiere mayor relevancia al compararse con el déficit presupuestado para 2026, pues muestra la magnitud de los recursos que representan estas ayudas en relación con el desequilibrio fiscal previsto.
La evolución de los precios internacionales y las condiciones de abastecimiento serán factores relevantes para el comportamiento del mercado energético durante el año. No obstante, el monto de RD$140,000 millones corresponde a una proyección para 2026 y no debe interpretarse, por sí solo, como el gasto definitivo ejecutado al cierre del período.
