
La prueba busca evaluar la capacidad de respuesta de la población y el funcionamiento del sistema de alerta ante una eventual emergencia sísmica
La República Dominicana realizó este martes a las 10:00 de la mañana un simulacro nacional de evacuación por terremoto, como parte de las acciones de preparación ante la posibilidad de que ocurra un evento sísmico de gran magnitud en el territorio nacional.
Como parte del ejercicio, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) activó el sistema de alerta dirigido a los teléfonos celulares de la población, con el propósito de comprobar el funcionamiento de este mecanismo y familiarizar a los ciudadanos con las notificaciones que podrían recibir durante una situación real de emergencia.
La alerta forma parte del ejercicio de evacuación y busca medir la capacidad de las instituciones y de la ciudadanía para reaccionar de manera organizada ante un terremoto. El simulacro también permite identificar posibles dificultades en los mecanismos de comunicación y respuesta que deben ser atendidas antes de que ocurra una emergencia real.
Durante este tipo de ejercicios, las autoridades ponen a prueba los protocolos establecidos para la evacuación de edificios, centros educativos, instituciones públicas, empresas y otros espacios donde se concentra una cantidad importante de personas. La finalidad es que la población conozca previamente qué debe hacer, hacia dónde debe dirigirse y cómo actuar para reducir los riesgos.
Uno de los aspectos de mayor interés en la jornada de este martes fue precisamente la llegada de la alerta a los teléfonos móviles. El sistema permite que las autoridades puedan enviar una notificación a los dispositivos ubicados dentro de determinadas áreas, convirtiendo los celulares en una herramienta adicional para comunicar situaciones de emergencia.
La realización periódica de simulacros busca fortalecer la cultura de prevención en el país. Ante un terremoto, los primeros minutos pueden ser determinantes, por lo que conocer los procedimientos de seguridad y mantener la calma puede contribuir a disminuir el riesgo de lesiones y facilitar la respuesta de los organismos de emergencia.
El ejercicio también ofrece la oportunidad de evaluar la participación de la ciudadanía y detectar qué tan preparada se encuentra la población para responder ante un fenómeno que, por su naturaleza, puede ocurrir sin previo aviso.
Las autoridades exhortan a la población a tomar estos ejercicios con seriedad, ya que su objetivo no es generar alarma, sino preparar a las comunidades para actuar correctamente ante una eventual emergencia. La experiencia obtenida durante el simulacro permitirá identificar oportunidades de mejora en los sistemas de alerta, evacuación y coordinación entre las instituciones responsables de la respuesta.
El COE y los organismos que participan en la jornada utilizan este tipo de actividades para reforzar los protocolos nacionales de gestión de riesgos y promover entre los ciudadanos la importancia de contar con conocimientos básicos sobre cómo actuar antes, durante y después de un terremoto.
La jornada de este martes, además de poner a prueba los mecanismos institucionales, permitió a los ciudadanos comprobar directamente si la alerta llegó a sus teléfonos y en qué momento fue recibida. Esta información puede resultar útil para evaluar el alcance y el funcionamiento del sistema implementado para las comunicaciones de emergencia.
