
Aunque el país muestra avances en Ciencias y Matemáticas frente a su primera participación, los resultados reflejan desafíos importantes en el aprendizaje
República Dominicana ha registrado avances en sus resultados de Ciencias y Matemáticas en el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA) en comparación con su primera participación, pero una proporción significativa de los estudiantes todavía se mantiene por debajo del nivel 2 de desempeño.
Este nivel es utilizado como referencia para identificar el umbral básico de competencia en las áreas evaluadas. De acuerdo con los resultados analizados, alrededor de siete de cada 10 estudiantes dominicanos no alcanzan ese nivel, lo que evidencia los desafíos que aún enfrenta el sistema educativo para garantizar aprendizajes fundamentales.
El director del Centro de Investigación de Educación y Desarrollo Humano (CIED-HUMANO) de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), Radhamés Mejía, describió el panorama como uno de “luces y sombras”, debido a la combinación de avances registrados y las brechas que todavía permanecen.
Durante una presentación realizada en la sede de la PUCMM, Mejía destacó que algunos indicadores muestran una evolución positiva, pero consideró que estos avances todavía no son suficientes para alcanzar los niveles de aprendizaje esperados.
“Hay en algunos aspectos donde hay elementos que van mejorando, hay otros que necesitan mucha mejora, pero en general el sistema necesita todavía ser transformado para que el estudiante aprenda lo que debe aprender”, sostuvo el académico.
Los resultados de PISA permiten comparar el desempeño de estudiantes de diferentes países y analizar hasta qué punto los jóvenes han desarrollado conocimientos y competencias que pueden aplicar en situaciones de la vida cotidiana.
En el caso dominicano, los resultados en Ciencias y Matemáticas reflejan una evolución respecto a la primera evaluación internacional en la que participó el país. Sin embargo, la proporción de estudiantes que permanece por debajo del nivel básico continúa representando uno de los principales retos para el sistema educativo.
El nivel 2 no significa que los estudiantes que se encuentran por debajo de ese umbral carezcan de todos los conocimientos en una determinada materia. La clasificación busca establecer un punto de referencia sobre las competencias que los alumnos pueden demostrar al resolver problemas y aplicar sus conocimientos.
Para Mejía, uno de los principales desafíos consiste en conseguir que las mejoras registradas en determinados indicadores se traduzcan en aprendizajes efectivos dentro de las aulas. Esto implica fortalecer las estrategias de enseñanza y garantizar que los contenidos establecidos en los programas educativos se conviertan realmente en competencias adquiridas por los estudiantes.
El planteamiento también coloca el foco sobre la necesidad de analizar los factores que influyen en el rendimiento académico, desde las metodologías utilizadas en las aulas hasta las condiciones en que se desarrolla el proceso educativo.
Los resultados de PISA, por tanto, ofrecen tanto señales de avance como indicadores de las áreas que requieren mayor atención. La discusión sobre el desempeño de los estudiantes dominicanos vuelve a plantear la necesidad de fortalecer la calidad de los aprendizajes y de evaluar de manera permanente qué tan efectivas son las políticas y estrategias aplicadas en el sistema educativo.
