
La posible suspensión de los pagos con tarjetas ha generado inquietud entre usuarios, ante la posibilidad de tener que recurrir nuevamente al efectivo para adquirir combustibles
El conflicto en torno al retiro de los verifones de las estaciones de combustible mantiene la atención de usuarios y distintos sectores, debido a las implicaciones que tendría una eventual suspensión de los pagos con tarjetas de crédito y débito.
La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) había anunciado la desconexión de estos dispositivos en sus estaciones afiliadas, en medio de un reclamo por los costos asociados a las transacciones electrónicas. El gremio agrupa a unas 780 estaciones y sostiene que las comisiones representan una parte importante de sus ganancias.
Para los consumidores, una suspensión de los pagos electrónicos significaría tener que disponer de dinero en efectivo para cubrir el costo del combustible. Esta situación ha generado preocupación entre conductores y sectores que consideran que el manejo de efectivo podría representar un riesgo adicional, además de afectar a quienes habitualmente utilizan tarjetas para realizar sus pagos.
El Gobierno, a través del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) y Pro Consumidor, ha participado en las conversaciones con Anadegas para buscar una solución al conflicto. La discusión se centra principalmente en las comisiones que se aplican a los pagos electrónicos.
No obstante, este martes 22 de septiembre se informó que el retiro de los verifones quedó en pausa, luego de que Anadegas reportara avances en las negociaciones con el Gobierno y el sector bancario. Por el momento, las estaciones mantienen habilitados los pagos con tarjetas mientras continúan las conversaciones.
El tema permanece bajo seguimiento, mientras las partes buscan alcanzar un acuerdo que permita atender los reclamos de los detallistas sin afectar las opciones de pago disponibles para los consumidores.
