
La normativa establece medidas fitosanitarias para reducir la presencia de la Mosca Caribeña de la Fruta y asigna responsabilidades al Departamento de Sanidad Vegetal
Desde 2019 la República Dominicana cuenta con una resolución destinada a controlar la propagación de la Mosca Caribeña de la Fruta (Anastrepha obliqua), plaga que actualmente ha generado restricciones a las exportaciones de mangos dominicanos hacia mercados internacionales.
La Resolución No. RES-MA-2019-35, firmada durante la gestión del exministro de Agricultura Osmar Benítez, establece prácticas obligatorias para el manejo de esta plaga en las fincas productoras de mango, incluyendo la recolección de frutos caídos y su colocación en fosas con medidas específicas para evitar la reproducción del insecto.
El documento también asigna al Departamento de Sanidad Vegetal del Ministerio de Agricultura la responsabilidad de supervisar las acciones de control, realizar monitoreos mediante trampas y dar seguimiento a las condiciones fitosanitarias de las plantaciones destinadas a la exportación.
Además, en 2019 fue emitida otra resolución que declaró de interés nacional el establecimiento de áreas de baja prevalencia y libres de plagas para la mosca de la fruta en provincias productoras de mango, con la participación de equipos técnicos encargados de ejecutar los trabajos de campo.
Las medidas buscaban garantizar que los mangos dominicanos cumplieran con los requisitos sanitarios exigidos por mercados internacionales, especialmente ante regulaciones más estrictas para evitar el ingreso de plagas agrícolas.
El resurgimiento del problema ha puesto nuevamente en debate la aplicación y vigilancia de estos protocolos, mientras productores y autoridades buscan fortalecer los controles para proteger uno de los principales rubros agrícolas de exportación del país.
Por Diana Abril Martínez Z.
