
Productores aseguran que unos 300 porcicultores enfrentan pérdidas millonarias debido a las dificultades para comercializar sus animales en los mercados locales
Pequeños porcicultores del municipio de Tamboril, en Santiago, denunciaron una situación de crisis en el sector que atribuyen al aumento de las importaciones de carne de cerdo, las cuales, según afirman, han limitado la salida de su producción en los mercados locales.
Los productores aseguraron que alrededor de 300 porcicultores se encuentran al borde de la quiebra debido a las pérdidas económicas que han acumulado ante las dificultades para comercializar los animales.
De acuerdo con sus declaraciones, la presencia de grandes cantidades de carne importada ha provocado una saturación del mercado y ha reducido las posibilidades de colocar la producción nacional. Esta situación estaría generando pérdidas para pequeños productores que deben asumir los costos de alimentación y crianza de los cerdos.
Los porcicultores de Tamboril señalaron que su producción conjunta supera los 50 mil cerdos anuales, por lo que consideran que la situación tiene un impacto importante sobre la actividad económica de la zona y sobre las familias que dependen directamente de este sector.
Ante este panorama, los productores plantearon la necesidad de buscar alternativas que permitan mejorar la comercialización de la carne de cerdo nacional y evitar que continúen acumulándose pérdidas.
La denuncia vuelve a poner sobre la mesa las dificultades que enfrentan los pequeños productores cuando la oferta importada aumenta y compite directamente con la producción local.
