
La Misión Internacional Independiente de la ONU reconoce algunos avances, pero advierte que persisten estructuras, leyes y prácticas vinculadas a la represión política
Ginebra.– La Misión Internacional Independiente de la ONU para Venezuela advirtió este miércoles que el aparato represivo del Estado venezolano permanece prácticamente intacto, pese a una reducción de algunas de las formas más severas de represión durante 2026.
En su nuevo informe sobre la situación del país, la misión señaló que continúan vigentes leyes utilizadas para criminalizar la disidencia y que los servicios de inteligencia y las fuerzas de seguridad mantienen estructuras que, según los expertos, no han experimentado reformas significativas.
El organismo también documentó denuncias de tortura y malos tratos contra personas detenidas por motivos políticos, incluidos casos registrados en centros penitenciarios de máxima seguridad. Asimismo, señaló que cientos de personas permanecen detenidas de manera arbitraria por razones políticas.
La misión reconoció algunos cambios considerados positivos. Entre ellos, una disminución significativa de las detenciones prolongadas y las desapariciones forzadas, además de la excarcelación de cientos de personas y un mayor margen para las protestas, las reuniones públicas y las actividades de organizaciones de la sociedad civil.
No obstante, los expertos consideran que estas medidas son parciales y reversibles, por lo que no representan por sí solas una transformación institucional del sistema. También señalaron que funcionarios vinculados en informes anteriores con graves violaciones de derechos humanos continúan ocupando posiciones relevantes.
La misión pidió avanzar en reformas de los organismos de seguridad, investigar las denuncias de violaciones de derechos humanos y adoptar medidas que permitan garantizar la rendición de cuentas y evitar la repetición de estos hechos.
