La Haya.– Nicaragua cuestionó este martes ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) la manera en que Alemania utiliza su responsabilidad histórica derivada de los crímenes cometidos durante el nazismo para justificar su relación y respaldo a Israel, y sostuvo que ese compromiso debería implicar también actuar para prevenir que se repitan graves violaciones contra otros pueblos.
Durante su intervención ante los jueces del principal tribunal judicial de Naciones Unidas, el embajador y agente de Nicaragua ante la CIJ, Carlos José Argüello Gómez, reconoció que existe un imperativo moral que explica el compromiso alemán con la seguridad de Israel después de los crímenes cometidos durante el Holocausto.
Sin embargo, Argüello cuestionó que esa responsabilidad histórica pueda utilizarse como argumento para mantener un respaldo que, según Nicaragua, no estaría tomando en cuenta las consecuencias de las acciones militares israelíes en Gaza y la situación de la población palestina.
El diplomático sostuvo que la lección derivada de los crímenes del nazismo debería llevar a Alemania a hacer todo lo posible para impedir que atrocidades similares vuelvan a ocurrir contra otros seres humanos.
Las declaraciones forman parte de las audiencias que la CIJ celebra esta semana en La Haya dentro del proceso iniciado por Nicaragua contra Alemania en 2024. Managua acusa a Berlín de incumplir obligaciones internacionales relacionadas con la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio y con el derecho internacional humanitario debido a su respaldo político y militar a Israel.
El caso todavía no ha llegado a una fase de análisis sobre el fondo de las acusaciones. En las audiencias actuales, la Corte debe examinar primero las objeciones presentadas por Alemania, que cuestiona la competencia del tribunal y solicita que el proceso sea desestimado.
Alemania sostiene que Nicaragua no cumplió adecuadamente con determinados procedimientos diplomáticos antes de acudir a la Corte y ha defendido que sus exportaciones de armas a Israel están sometidas a mecanismos de autorización y controles destinados a garantizar el cumplimiento del derecho internacional.
Nicaragua, en cambio, sostiene que el proceso se refiere directamente a la conducta de Alemania y que la participación de Israel no resulta indispensable para que los jueces puedan analizar las obligaciones internacionales de Berlín.
Argüello argumentó que Nicaragua busca obtener un pronunciamiento exclusivamente contra Alemania y que cualquier decisión de la Corte en este caso tendría efectos vinculantes entre los países involucrados en el litigio.
Uno de los principales puntos planteados por Managua es el suministro de material militar alemán a Israel. Nicaragua sostiene que Alemania, debido a la profundidad de sus relaciones políticas, comerciales y militares con Israel, debía conocer el riesgo de que las armas suministradas pudieran ser utilizadas en acciones contrarias al derecho internacional.
Reuters informó que Nicaragua considera que las exportaciones alemanas vulneran las obligaciones derivadas de la Convención sobre el Genocidio de 1948 y del derecho internacional humanitario. Berlín, por su parte, rechaza esas acusaciones.
El representante nicaragüense también confrontó la posición alemana sobre su responsabilidad histórica. Según Argüello, el reconocimiento de los crímenes cometidos durante el régimen nazi debería reforzar el compromiso de Alemania con la prevención de nuevas atrocidades y no limitarse a la protección de un Estado determinado.
El proceso ante la CIJ se desarrolla en medio de una disputa jurídica internacional sobre las responsabilidades de terceros Estados frente al conflicto entre Israel y Palestina. Nicaragua sostiene que el respaldo alemán podría implicar incumplimientos de obligaciones internacionales, mientras Alemania rechaza esa interpretación.
La CIJ deberá determinar primero si tiene competencia para continuar con el caso y si se cumplen los requisitos procesales planteados por las partes. Una eventual decisión sobre el fondo del litigio podría tardar varios años.
Mientras tanto, las audiencias permiten a ambas partes presentar sus argumentos sobre las objeciones preliminares. Alemania busca impedir que el proceso avance hacia un examen de fondo, mientras Nicaragua insiste en que sus acusaciones deben ser evaluadas por el tribunal.
El caso constituye uno de los nuevos escenarios jurídicos internacionales relacionados con las consecuencias del conflicto en Gaza y con la responsabilidad que podrían tener terceros Estados por sus relaciones políticas, económicas o militares con las partes involucradas.
La decisión que adopte la Corte sobre las objeciones jurisdiccionales será determinante para establecer si el litigio entre Nicaragua y Alemania podrá avanzar hacia una etapa en la que se analicen las acusaciones planteadas por Managua.
Por ahora, ninguna de las acusaciones de Nicaragua contra Alemania ha sido declarada como una responsabilidad establecida por la CIJ. El tribunal deberá pronunciarse primero sobre su competencia y, si el proceso continúa, posteriormente analizará los argumentos y las pruebas presentadas por ambas partes.
