
Las muertes relacionadas con el sida continúan disminuyendo a nivel mundial y han alcanzado su nivel más bajo en décadas gracias al acceso a tratamientos antirretrovirales y a los avances en prevención y diagnóstico. Sin embargo, organismos internacionales advierten que aún persisten importantes desafíos para erradicar la enfermedad como amenaza para la salud pública.
De acuerdo con datos recientes de ONUSIDA, las muertes asociadas al sida se han reducido en un 70 % desde su punto máximo registrado en 2004 y en un 54 % desde 2010. En 2024, unas 630 mil personas fallecieron por causas relacionadas con la enfermedad, una cifra significativamente menor a los más de dos millones de decesos reportados dos décadas atrás.
Los expertos atribuyen este progreso a la expansión de los tratamientos, el aumento de las pruebas de detección y las campañas de prevención implementadas en numerosos países. No obstante, todavía se registran más de un millón de nuevas infecciones por VIH cada año y millones de personas continúan sin acceso adecuado a servicios de salud.
Las organizaciones internacionales insisten en que mantener la inversión en programas de prevención, educación y tratamiento será clave para seguir reduciendo las muertes y acercarse al objetivo de poner fin al sida como amenaza para la salud pública mundial. #CNTMAS
