domingo, septiembre 27

Monseñor Morel Diplán cuestiona las desigualdades del sistema educativo dominicano

El arzobispo coadjutor de Santo Domingo señaló diferencias significativas entre la formación recibida en escuelas públicas y colegios privados bilingües, y cuestionó la falta de continuidad en las políticas educativas

El arzobispo coadjutor de Santo Domingo, Monseñor Carlos Morel Diplán, realizó una evaluación crítica sobre el sistema de enseñanza dominicano, poniendo especial atención en las diferencias sociales que, a su juicio, se reflejan en las oportunidades educativas disponibles para los estudiantes.

Morel Diplán cuestionó la existencia de una marcada brecha entre quienes reciben educación en el sistema público y aquellos que tienen acceso a colegios privados bilingües. Según su valoración, los estudiantes de las escuelas públicas reciben una instrucción muy limitada en comparación con los alumnos que tienen acceso a este tipo de centros educativos privados.

La reflexión del prelado coloca nuevamente sobre la mesa las diferencias existentes en las condiciones y oportunidades de formación dentro del sistema educativo dominicano. Estas desigualdades pueden traducirse en experiencias educativas distintas dependiendo del entorno social y del tipo de institución a la que tenga acceso cada estudiante.

El arzobispo coadjutor también se refirió a los resultados obtenidos por República Dominicana en mediciones internacionales como el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA), cuyos resultados han generado cuestionamientos sobre el desempeño del sistema educativo y los aprendizajes alcanzados por los estudiantes.

Al analizar las razones detrás de este panorama, Morel Diplán atribuyó el estancamiento a lo que definió como una visión política de corto plazo. En ese sentido, cuestionó que las políticas educativas no mantengan necesariamente una continuidad que permita desarrollar objetivos nacionales a largo plazo.

“No tenemos un plan educativo como nación”, afirmó el religioso, al criticar que los proyectos y estrategias sean modificados o reiniciados cuando se produce un cambio en la dirección del Ministerio de Educación.

Según su planteamiento, esta falta de continuidad dificulta la consolidación de políticas educativas sostenibles, debido a que cada nuevo ministro puede introducir cambios que alteran o sustituyen iniciativas anteriores. Para Morel Diplán, una política educativa nacional requiere objetivos que trasciendan los períodos particulares de quienes ocupan cargos de dirección.

Sus declaraciones se producen en medio de las discusiones recurrentes sobre la calidad de la educación dominicana, los resultados de los estudiantes en evaluaciones internacionales y las diferencias que persisten entre distintos sectores de la población.

La brecha educativa señalada por el prelado también plantea interrogantes sobre la necesidad de garantizar que los estudiantes, independientemente de su condición social o del centro donde estudien, tengan acceso a oportunidades de aprendizaje que les permitan desarrollar las mismas capacidades y competencias.

El planteamiento de Morel Diplán coloca el énfasis, además, en la necesidad de mirar la educación como una política de Estado y no únicamente como un proyecto sujeto a los cambios de administración o de funcionarios. Desde su perspectiva, la ausencia de continuidad termina afectando la posibilidad de construir un sistema educativo con objetivos claros y sostenidos en el tiempo.

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