
La psiquiatra Andrea Abadi advirtió sobre las consecuencias de llegar a la adultez sin un diagnóstico y tratamiento oportunos
Aunque el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es diagnosticado con mayor frecuencia durante la niñez, la situación presenta importantes diferencias cuando se trata de personas adultas. Se estima que más del 80% de los mayores de 18 años que viven con esta condición del neurodesarrollo no ha recibido un diagnóstico y, por consecuencia, tampoco tiene acceso a un tratamiento para abordar sus dificultades.
La falta de un diagnóstico durante las primeras etapas de la vida puede hacer que una persona llegue a la adultez enfrentando diferentes desafíos sin conocer el origen de algunas de las dificultades que experimenta. Esta situación puede representar una carga importante y tener repercusiones en distintos aspectos de la vida cotidiana.
De acuerdo con lo explicado por la doctora Andrea Abadi, psiquiatra infantojuvenil de Argentina, las consecuencias pueden extenderse más allá del ámbito personal. Entre las áreas que pueden verse afectadas se encuentran el trabajo, la educación, las relaciones sociales y familiares, además de aspectos relacionados con la propia salud y el ámbito judicial.
La especialista abordó esta realidad durante la conferencia titulada “El costo de no tratar el TDAH”, presentada en el marco del Primer Summit de Periodistas Latinoamericanos, actividad que reunió a profesionales de la comunicación para tratar temas relacionados con la salud y otros asuntos de interés regional.
Abadi destacó la importancia de prestar atención a esta condición también durante la adultez, especialmente en aquellos casos en los que no existió un diagnóstico oportuno durante la infancia o adolescencia. La identificación de la condición permite comprender mejor las dificultades que puede enfrentar una persona y valorar las alternativas de atención disponibles.
El encuentro fue organizado por Adium, compañía farmacéutica con una trayectoria de más de 50 años en la región. La conferencia puso sobre la mesa la necesidad de continuar generando información sobre el TDAH y de ampliar la conversación sobre una condición que no desaparece necesariamente al llegar a la mayoría de edad.
